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jueves, 25 de febrero de 2010

DEL AGUA EN SU RAÍZ



El surf tiene fronteras
que hasta el infinito precipitan
el vuelo de los mares
por atajos de lluvia sin materia

Una enorme muralla nos divide
cuando dejo mis huellas
soñando los confines de la gloria
en un surco de paz y equilibrio

Y soy el pasajero que naufraga
en las sales vacías
que resbalan del viente de la mar

Y dentro de su alma
renazco en abismos imposibles,
del agua en su raíz,
custodio del imperio que me apresa.



a Iago.


Manue M. Barcia.

miércoles, 24 de febrero de 2010


¿ A QUÉ HUELEN LOS SUEÑOS ?



¿A qué huelen los sueños?...
No eras tú quien fingía
tan cerca del osario
los brotes de la vida que segrega
el roce de mi cuerpo con tu piel

Ni tampoco el aroma
del cielo impregnado de sentidos
cuando sólo la muerte
habita los insomnios del dolor

¿Qué fue de aquella luz que nos soñaba?
Esta voz se disipa
sin el eco. Y nunca tuvo canto
en el cruce de almas
que indica los caminos solitarios
de los mundos sin nadie

Ya sólo puedo amarte en lo abstracto,
o ser un semidios
en sílabas con signos sin lenguaje,
tal vez en las palabras que robaron
los versos que plagiaran mi poema
recitando tu sombra
en un espantapájaros sin nombre.


Manuel M. Barcia

PORQUE NO SÉ QUIEN SOY...



Quiero dormir los días del invierno
y desdoblarme en dos,
entre el agua y la sed;
aletargarme, ser silencio, piel
de aquellas ceremonias que celebran
con máscaras de hielo
los sueños repoblados por el frío

Porque no sé quien soy,
negarme es imposible,
aún gimen el dolor las soledades
que llueven del solsticio de mi alma

Febrero pinta gris la certidumbre,
y esconde en las miradas de cigüeñas
las alas migratorias del olvido
en los nidos de bruma

Y mientras los colores se deshielan
soy silueta y penumbra,
la sombra de la nieve alrededor.


Manuel M. Barcia

lunes, 22 de febrero de 2010


EXISTES MÁS AL SUR



Existes más al sur,
en medio de las luces que enmudecen
el canto de los pájaros y el sol.
Regresas al lugar incomprensible
donde el pulso acelera su destino

Y viajo sin brújula de ti,
tal vez desorientado por recuerdos
que ocultan sus razones
detrás de aquellos ritos que no fueron
latidos del silencio sin heridas
cuando todo en el mundo calló nuestra existencia

Ahora reconstruyo el horizonte,
invento otro universo en tus deshechos,
y vago entre las sombras
buscando los orígenes del tiempo
borrados por la lluvia que caía
sobre el rumbo del viento de la rosa

Camino hacia las nubes,
sosteniendo la luz de las estrellas
que lloran todavía la memoria
del rastro que dejaron tus huellas en mi sed

Y seré la ceniza deslumbrante
que dejan los cometas
cuando el cielo se viste de amargura
y un halo de belleza lo persigue.



Manuel M. Barcia

domingo, 21 de febrero de 2010


EN SUBJUNTIVO



Conjugas el amor en subjuntivo,
como lengua posible de un beso virtual
con sílabas de agua

Y sorbes su deseo singular,
casi pluscuamperfecto si perdura
la sed aletargada que rebosa
bocanadas de sal para saciarte

Tal vez para secar esa amargura
que deja la oración en la garganta
cuando es duda el sujeto

y tu boca, carmín que no enrojece.



Manuel M. Barcia

CON LUZ DE CALAVERAS



Cuando el alma sólo es mito y leyenda
la sombra del poeta es fantasmal

Se convierte en licántropo del sueño,
animal de fábula con piel de moraleja
y huellas en la nieve a cuatro patas

Un pobre fabulista, en realidad,
que un lobo pastorea tras la luna
con luz de calaveras

y el desvelo en sus ojos.


Manuel M. Barcia

sábado, 20 de febrero de 2010


LA CÁRCEL DE CRISTAL



El tiempo delirante de los días
que juzgan los errores
se cierra impenetrable
detrás del horizonte de lo amado

No fue la indulgencia de una pena
aquello que perdí
cuando tuve el poder
de ser ante el destino tu misterio

Un nuevo calendario de esperanzas
se abre con visiones de futuro
dispuesto a envejecer en nuestros cuerpos
el pleito de mi piel contra tu carne

Y bajo la mazmorra de cristal,
donde nadie nos mira,
hay ojos sin materia
que niegan la existencia del olvido

El alma es intocable,
tu sombra me cobija y me perdona,

y el amor es un rito,
testigo de mí mismo sobre ti,
cumpliendo eternamente su condena.


Manuel M. Barcia

A BORBOTONES



Sueña mi corazón
latidos de la luz cuando restalla

Confiesa que ha vivido;
y al desnudo se abre
sangrando en el silencio a borbotones
su críptico misterio

Y es que a veces, amar,
... es sólo fumarola en el geisher.



Manuel M. Barcia

LUZ DE CHIMENEA



Ardía la luz.
El fuego sostenía
entre sus brasas
el cauce del recuerdo.
La sombra silenciada
en el exilio.
Lechos de sed
con raíces sin árbol.

Soñaba con la lluvia,
con la sangre del mar
que fue lengua incesante de clamor
corriendo por sus venas
el agua y la sal;
navegando todas las transparencias
que la noche promete
cuando hay luna llena.

Reflejaba su ser
urdiendo rituales de belleza
con niebla de arcoiris
que gravita en un cielo
incombustible

Negaba su existencia en el espejo,
tan oscuro y febril,
bajo el ardor de aquella chimenea...


Manuel M. Barcia

viernes, 19 de febrero de 2010


LOBO



Aullas una lengua nunca hablada.
Y eres patrimonio del silencio
pronunciando la noche
en nombre del idioma de algún dios

Con ojos centelleantes
dominas territorios de nación
en la patria sedienta de la luz
que despierta contigo el plenilunio

Ahora clamas Sol,
anunciando el secreto de la vida
con las venas del llanto
que fue sangre de lluvia alguna vez

Recitas con violencia la ternura,
con sed de poesía,

y en tus versos la voz nunca envejece.



Manuel M. Barcia

NÓDULOS DE SED



Se hunde la mirada
en los ojos abiertos de la noche

Parpadean los sueños con heridas de luz.
No saben si son vida en el amor
o sombra de su muerte

Amar es desaliento y sinrazón
cuando vuelan oscuros, tan desuniformados,
los ángeles que surcan la tristeza
con nódulos de sed en lo invisible

La lluvia ya no es mar,
el agua de los ríos se desnuda
y todo aletea en el silencio
con sangre de las fosas abisales
en la lágrima fría que no duerme

y nada es lo mismo.


Manuel M. Barcia

jueves, 18 de febrero de 2010


INGRÁVIDAS SILUETAS



Ingrávidas siluetas de lo amado
descuartizan el aire
con sombras adyacentes que al olvido consuelan

En silencios de éter
una imagen pretérita de ti
convierte en futurible la cripta de la luz
donde Dios recreó
el misterio de un ser enamorado

Y todo es espejismo de pureza,
sabor a eternidad en el destierro
de otro tiempo feliz
que logra que ignoremos lo que somos...

Un nudo de piruetas
burlando avatares del vacío
en la reencarnación de lo imposible.



Manuel M. Barcia



miércoles, 17 de febrero de 2010


OÍDOS SORDOS


Culpables del sonido que proclaman,
no llegan hasta mí
los ecos ondulantes del silencio

Y olvidé cómo hablarte
cuando el viento airea oídos sordos
y el recuerdo se calla

Las sombras enmudecen sin memoria.



Manuel M. Barcia

MINIMALISMO



Todo es sobrante
si preside la esencia.
Minimalismo.


Manuel M. Barcia

martes, 16 de febrero de 2010


LUZ DE LUNA



Invoco a la esperanza
con el firme deseo de salvarme
cuando el frío madura en soledad
y por el corazón entra la sombra
con sangre a contraluz del recorrido

Necesito un milagro,
un gesto de los dioses, tal vez su compañía.
Quizá un Auto de fe que restituya
la ausencia de los sueños en mis días
después de que la luna desvanece.



Manuel M. Barcia

ME VISTO DE COLORES



Me visto de colores.
Y pinto un arcoiris al desnudo
rodeando tu cintura...



Manuel M. Barcia

AL FILO DEL KUNYOMI



Honor o muerte.
Principios samuráis;
Ley de katana.



Manuel M. Barcia

lunes, 15 de febrero de 2010

AMOR, CÓMO DECIRTE...



Cómo decir que la vida se esconde
cuando abrimos las páginas de un libro
y solo escucha el tiempo
palabras y palabras que no cesan
porque sueñan en sílabas de canto.
Cómo acallar el grito del silencio,
y cómo no amarlo

Cómo decir, te amo,
sin ser esa emoción
que vuela con las alas del olvido
el vértigo que invade mi sentir

Cómo decirte, amor,
que amaste contemplando los aromas
del leve crepúsculo
alzado por nosotros en tu luz.
Amor, cómo decirte...


Manuel M. Barcia

DELIRIOS DORADOS




¿Por qué buscar lejanos universos
con pájaros de hielo e ídolos de barro?...

Cuando el mar nos ofrece,
como si fueran termas,
las aguas que atraviesan corazones
con el canto desnudo de sirenas
que danzan en el fuego su verdad

Y un cuerpo ensangrentado por la sal
cuando el alma del viento es marea,
donde sólo los dioses
son dignos de las perlas con que sueñan
piratas y argonautas de leyenda
sin piel de vellocino que portar

Y épicas razones de la gloria
con delirios dorados del deseo.



Manuel M Barcia

LA SOMBRA DEL DOLOR



La sombra del dolor
es tumba y epitafio de la luz.

Y fuego al que doy la sepultura
sembrando sus cenizas en el hielo
con raíces umbrías.




Manuel M. Barcia