Como un fruto prohibido
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Déjame ser agua
que busca tu sed en la noche,
húmeda senda de musgo y luna,
donde el eco se vuelve carne
y la carne, memoria.
Que tus bo...
Hace 19 horas
2 comentarios:
Me encanta este poema, con su final de fábula certera.
Un abrazo
Marian
Mi querida Prince, sabes que siempre quise ser El Capitán Garfio, mejor dicho el cocodrilo con el tic-tac en su barriga molestando. Lo sabes, ¿cómo están mis gatos?
Un beso.
Manuel, lo siento, me dirijo a Marian.
Concha dixit.
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