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De repente, huí...
bebiendo de la sed ardores desolados,
de tu púbis la unción,
oasis del desierto que me aleja,
libertad sin remedio,
yo que siempre te amé tiranizadamente.
Manuel M. Barcia
En el libro abierto de la entrega
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Sortilegio imaginario
cuando la luciérnaga enciende
su diminuta hoguera en la noche
y los besos, enredados,
se hacen verso,
se hacen len...
Hace 2 horas
4 comentarios:
Vaya forma de amar... y de huir.
Besos
"libertad sin remedio" o
libertad sin opción ?
Ya ves, de copi y pega.
Un beso.
No hay opciones intermedias en el acto del amor, Daltvila, esclavitud o huida.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo.
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