---
De repente, huí...
bebiendo de la sed ardores desolados,
de tu púbis la unción,
oasis del desierto que me aleja,
libertad sin remedio,
yo que siempre te amé tiranizadamente.
Manuel M. Barcia
Una historia de desamor
-
Te regalé muchos ramos de rosas rojas.
Y un vestido de Armani.
Y un fin de semana en Londres.
Y unos pendientes estilo art noveau
-de oro y piedr...
Hace 1 minuto
4 comentarios:
Vaya forma de amar... y de huir.
Besos
"libertad sin remedio" o
libertad sin opción ?
Ya ves, de copi y pega.
Un beso.
No hay opciones intermedias en el acto del amor, Daltvila, esclavitud o huida.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo.
Publicar un comentario