Pervertido amor de lo prohibido
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Suculento placer
tenerte
y hacer de lo nuestro
un manjar de versos.
¿Qué puedo hacer
si pensarte
me causa
ese obsceno deseo
de desnudart...
Hace 4 horas
2 comentarios:
Ariadna de rodillas sucumbe al poema.
Un saludo.
María José Collado,
A veces es difícil encontrar los jardines que destinan la luz hacia los horizontes de lo amado.
Igual supiera Umberto Eco el nombre de la rosa...
Un abrazo.
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