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jueves, 10 de febrero de 2011


¿Cómo saberlo?



Alguien depositó sobre la arena
un náufrago cilindro de cristal
con el vientre vacío.

Podría ser un críptico mensaje
de algo apocalíptico quizá,
o el silente graznido de algún cuervo
en alas de la muerte.

Pero no, todavía susurra sin saberlo,
tan sólo es un residuo de los vientos,
un antojo pueril de las corrientes
jugando en libertad, ola con ola,
al cántico invisible de lo eterno.

Era el antiguo eco de la mar
navegando la voz de sus querencias,
o el alma en su razón,

¿cómo saberlo?


Manuel M. Barcia

miércoles, 9 de febrero de 2011


ÉRAMOS LA LUZ



Un rito del amor divaga en la sombra y nos concierne.

Antaño sacramento entre nosotros
y apenas un extraño actualmente
con la imagen de ti en mi memoria.

En esta invocación
no existen alabanzas a los sueños
ni cielos con antiguos despertares.

Ayer éramos luz,
inefable presencia del motivo
que comulga en el credo de la fe
lo que dictan pulsiones de los enamorados.

Se muda lo irreal
- que fue cierto y convexo -
y sólo hay lucidez en las sordas entrañas del olvido,

estéril, sin fortuna,
como un trébol con hojas de cristal,

mi gota de mercurio
ahogada en el silencio.



Manuel M. Barcia

lunes, 7 de febrero de 2011


EN CÁRCELES DE SUEÑO



En cárceles de sueño te cautivan...

Los huéspedes oscuros de la luz
giran sobre su presa
las sombras ilusorias del amor.

En círculos candentes
danza el sol con los pies de primavera,
hollando en el espejo de la noche
rituales de fuego.

La sed inmaculada de la sangre
fluye como una ofrenda
que busca el fervor de su misterio
en desembocaduras de placer
que libren lo carnal de tiranía.

Excluída del cuerpo,
aceptas el mutismo de la herida.

La luna te rezuma por la piel

y un cosmos estrellado
late bajo tu vientre clímax en libertad.



Manuel M. Barcia

ESPIRALES DE PAZ



Hagamos una tregua en el dolor,
un pacto desarmado en las heridas.

Seamos cicatriz en el olvido
y la espiral de paz
que sane los fragmentos de memoria.



Manuel M. Barcia

SOÑÉ...




Soñé que te fugabas con los elfos,
que llevabas la mar en tu mochila
y flores de cerezo en el sombrero,
por si alguna marea quisiera amanecer
con pasos elegantes y pamela.

Soñé los despertares con temblor
que tejen las arañas en tu ausencia
cuando llora la luna en el espejo
la sed de tu mirada verdiazul
suspensa en una lágrima de aire.

Y escuchaba tu voz,
suplantando mi oído
por ecos sin retorno de las hadas,
gritándome en silencio
la música del cosmos cuando llueve lo amado.

Soñé que era un delfín sobre las olas,
que la sal era dulce entre mis labios,
que el viento me abrazaba.

Soñé que despertar no es otra cosa
que la ofrenda de un beso,
capaz de navegarte interminable,

como niña de agua.



Manuel M. Barcia

sábado, 5 de febrero de 2011


CENTAURO



Cabalga su destino
por las nubes de lluvia,
a lomos de un presagio,
cautivo de la sed en las tormentas.

Un cielo interrogante
se encuentra ensimismado,
buscando en las raíces del vacío
el origen del tiempo
que agrupe a la bestia con su idea.

El viento
con sonámbula altivez
desteje la maraña de ecuaciones
que llevan al centauro hasta lo etéreo.

Y tiende tierra firme bajo el aire de sus pies
para un trote apacible.


Manuel M. Barcia

viernes, 4 de febrero de 2011


CONTRASTES DE VIGILIA



Anónimo y sin alma
me mira un espejo somnoliento
a través del cristal de los ausentes.

Detrás hay una sombra que se mueve
y allí me reconozco:

Un rebelde sin causa
en un prisma de sueño.

Cegado en la memoria me dirijo a la luz,
mientras queda Narciso en mi vigilia,
absorto en la belleza de una flor.


Manuel M. Barcia

lunes, 31 de enero de 2011


DES-GRAVEDAD



Hoy pesa sobre mí
toda la levedad del universo.
Y me siento tan frágil...
¡Habita tanta luz en mi ceguera!
La energía se alea con el humo.
Y no queda ningún otro asidero
al que pueda aferrarme
ni espacio transitorio que albergar.
¿No existe nadie más en este mundo
que pueda convertir en un fortín
las fronteras de mis debilidades?
¡Soy ya tan penitente
y tantos los senderos aún por descubrir
lentamente... paso a paso... conmigo!

La huella de mi espíritu se aploma
surcando laberintos en la fe,
como un dios desahuciado
por la des-gravedad de los altares
cuando el cielo es propenso a la caída.

Y solo he de labrar
los áridos destinos
que a mis pies se dobleguen
cuando atrape una nube más alta que la mía.


Manuel M. Barcia

domingo, 30 de enero de 2011


LOS EJES MEDULARES



El hombre aniquila otras especies,
aprisiona la tierra,
calienta el azul hasta que estalle.

Y la naturaleza se restaura,
esparciéndose libre,
quizá salvajemente,
como una hembra fértil
que busca un universo más sensible
donde existan amantes de la vida,

o alguien que merezca
sentir la calidez de Gaia cuando acuna nuestro cuerpo

y en el alma, sus ejes medulares.


Manuel M. Barcia

LA NOCHE NOS AMPARA



Tú eres el instante,
el eslabón que une los átomos del tiempo
con lo antiguo que anida en sus raíces.

Tú eres el espacio del silencio,
el pálpito de amor que se recrea
volando tu alma pura en mi conciencia.

La noche nos ampara,
hilos de sombra-luz nos entretejen
en marañas de instinto
que anuncian la invisible sanación.

La vida nos estrecha entre sus brazos,
no hay muerte ni agonía,
la cólera del dios de los durmientes
no cruza nuestro umbral con sus tinieblas.

El rostro de los sueños se disfraza de ti,
sonríe amaneceres de belleza.

Juntos atravesamos la penumbra
y te ofrezco mis ojos que alumbran todavía.


Manuel M. Barcia

POÉTICA



No hay tiempo sin vivir en la palabra.

Si habitamos la luz,
allí está la razón perdurable de lo eterno,

y en su voz, el delirio de las sombras,

monólogos del alma
que escriben con silencio
los que nombran a dios
sin que recoja nadie
insípidas metáforas que sobran
cuando el verbo rebosa renglones de quietud.



Manuel M. Barcia

viernes, 28 de enero de 2011


EL VÉRTIGO DEL MIEDO



Tenía un antifaz en la mirada,
la efímera sonrisa de un vasallo leal
y un aire de inocencia al caminar,
para dar caza al pudor
en caso de que fuese invisible.

Con pilares de atrezo
y luz de ingeniería teatral,
creó los elementos necesarios
para hacer del destino
un nudo de caminos en la nada
y un puente que cruzar
hacia ninguna parte.

Reacciones psicológicas del miedo
le impidieron saber
cuántas horas o edades
se tarda en recorrer la eternidad.

Si hubiera ido descalzo,
tal vez no tropezase con la duda,
pero había en su almario de accesorios
botas de alta montaña y arnés.

Y en su imaginación un tránsfugaje,
el vértigo en la cima del ocaso
intentando caer.


Manuel M. Barcia

jueves, 27 de enero de 2011


DESNUDA EN LO PROHIBIDO



Tan sólo hay un ángel ofendido
cuando Dios me pronombra
y ha de hacer la guardia mientras sueño.

No hay almas asignadas al custodio
capaces de ausentarse de la luz
sin arder su memoria al acostarse
sobre sublevaciones de las sombras.

No es fácil ser urdimbre de cordero
si existe oveja negra en el rebaño
desnuda en lo prohibido de la noche.


Manuel M. Barcia

miércoles, 26 de enero de 2011


BUTACA DE PATIO



A Cristina



En ese devenir que acontece
cuando educas mi esfera de atención
con tareas de sueño,
mis niveles de alerta
toman las decisiones del entorno
sin más razonamiento
que una brusca reacción
cuando muestras desnudo
tu perfil tan sensible de mujer.

Y entre impactos, lesiones y accidentes,
puedo ver a una niña
pidiéndole a Melchor que la incluyese
en el tiempo de magia
que mantiene alejados los relojes
de reinos fabulosos con bello amanecer.

Y cuento siete enanos en la sombra,
como si Blancanieves
saliera desde adentro del espejo
sembrando de ilusión mis emociones.

No cabe moraleja en mi relato.
Mañana he de aprender
algo más sobre tránsitos de riesgo
y como prevenir la inminencia
que advierte luctuosos desenlaces.

Seguiré mientras tanto
los vuelos de tu traje de flamenca,
por si hubiese un suicida en el volante,
por si tengo que usar en prevención
tu alegre avisador de castañuelas,

o las palmas que tañen el cráneo del oído
con caricias de buenas intenciones.


Manuel M. Barcia

martes, 25 de enero de 2011


EL TIEMPO DE LA ROSA



El tiempo de la rosa profetiza la luz.
Como ardiente rocío
tus pétalos cerrados lloveré.

Y seremos el eco inaudito
que abril derramará sobre la noche
mientras gime la excusa
ignotas melodías
de un canto irrepetible.


Manuel M. Barcia

domingo, 23 de enero de 2011


DIACRÍTICOS Y AUSENCIA



Apresada en laberintos sin nadie,
de mi rastro te ocultas,
como un poema hastiado ya del verso.

No debe preocuparte
la inmensa soledad que me acompaña
cuando eres ausencia.

A veces las palabras,
también necesitáis libre albedrío,
jugar a envejecer o a morir
sin ritos ni doctrinas
que guíen vuestras propias decisiones.

Y mientras el azar os da destino,
permanezco sentado en mi cerviz,
mirando de reojo el alfabeto;

tan sólo por saber
con que letra se escriben
los signos diacríticos sin lengua

para darle un acento a mis delirios.


Manuel M. Barcia

SINOPSIS DE EVASIÓN



He perdido la edad.
Si ya no tengo vida, no me espera la muerte,
tan sólo el escapismo de los sueños.

Y la luz inmortal de tu silueta
cuando el insomnio evade
la sombra del recuerdo en los espejos.


Manuel M. Barcia

viernes, 21 de enero de 2011


SOBRE MÍ



No hay prólogo que abra mis páginas secretas,
ni epílogo que dicte mi perfil
cuando arde la luz a duermevela.

Bohemio impenitente me confieso,
liturgia de imposibles en mi culpa,
de la magia impostor,
noctámbulo en hechizos de mujer,
amante inseparable de la luna
y toda su estación de sensaciones
girando sobre mí
los sueños que extasían y otros gozos.

Acaso sea un lobo solitario
que hace su razón licantropía
y del verso poder de seducción,
lastrando su mirada con el fuego,

o tal vez sólo escriba, idilios de conciencia.

Manuel M. Barcia

LA FRAGUA DE LOS DIOSES


Pesa bajo el párpado
la luz tan mortecina de la ausencia.

Hay un tenue rumor que late tu silencio
más allá del autismo que supone
recrear el recuerdo en la memoria.

Aún trepan las caricias por mi piel,
con el roce del aire de tus labios
silbando melodías de deseo.

En la sal de tu boca
fermenta la saliva que enjugamos
en la alquimia de un beso
emulando la fragua de los dioses.

Aromas de ceniza
atestiguan el fuego abrasador
que resume la escena del incendio
cuando arde la entrega en su pendiente.

¿ A qué lugar emigran los sentidos
sin nuestro corazón que los ampare ?

Cuando la biología nos segrega
la noche y el frío
me sumergen en sueño,

y soy en ti el vértigo en quietud,
el éxtasis vacío de un mutuo desencuentro.


Manuel M. Barcia

jueves, 20 de enero de 2011


EL OFICIO DE MENTIR



La urna es la esperanza de una lengua
que todos los votantes
pretenden convertir
en un abecedario de ideales
con indíce silábico de sueños,
el útero de un vientre hospitalario
capaz de un esperanto universal
que sea de los verbos la nobleza.

Pero hay voces que fingen
ser eco de conciencia solidaria,
sociables, sin censura,
un grito afable y limpio,
el alma y el pensamiento
atados por un nudo en libertad.

Acaso los políticos no mientan,
no usen artimañas en las frases
para hacer del lenguaje un truco de palabras
que declina la magia
en modo singular y transitivo,

tan sólo expresan mal lo verdadero,
son tiempo que se esfuma
desvergonzadamente.


Manuel M. Barcia