Señor de los anillos y dios de cada noche,
permite que los sueños
germinen en mi sombra
soledades unidas
Haz que vuelvan los tiempos
de paz conmigo mismo;
los vientos que se mecen
bailando con mis dudas,
del aire a mis raíces
Difícil es la senda
del lobo solitario
que vaga los caminos
sombreados de luna
Haz un círculo de mí,
que sea en él, plegaria y herejía,
o mística inexacta de un lobezno
Deja que el licántropo
de hambrientas andaduras
tan sólo sea un hombre reposado,
y un alma separada en dos mitades
en su onírica tumba.
Manuel M. Barcia
En el anonimato del exilio interior
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Un cosquilleo sin epidermis
flota sobre los mapas de las manos.
Es la gramática líquida
que traza te amo y te quiero
en un idioma de aire,
sin...
Hace 8 horas
2 comentarios:
Muy bueno, Manuel. Realmente espectacular.
Un abrazo de meiga
Ana
Gracias por venir, meiga.
Me alegra que te guste esta plegaria.
Un beso
Manuel
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