Relato XXIX - Un ladrillo esperando en la pared
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La vida en el hogar se organizaba en grupos. Cada uno estaba bajo el mando
de un orientador, una figura de autoridad absoluta que dictaba las reglas...
Hace 6 horas

4 comentarios:
Paz para los benditos...
Que ahora mismo no caigo quienes pueden ser!
Aún así:
Paz.
Bah,y un beso :)
Faltaría más.
Hoy tu poema es muy musical,
me hace cosquillas,
me gusta.
Un abrazo Manuel.
pd. ¿podrias quitar las palabras de verificación? o captcha)
son una barrera infernal! gracias.
Pues se me viene a la cabeza Benedicto, pero no sé yo si ponerle más palos...
Paz y besos para ti, Marinel.
Será que hoy hace frío en Alicante jaja
Gracias por venir, Mavi.
(No tengo ni la más remota idea de cómo desenmarañar ese jerogífico de letras. Pero lo intentaré)
Un abrazo
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