sábado, 30 de junio de 2012
TANATOLETRAS
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Un acto de soberbia me aniquila.
Golpea el corazón algún latido
del niño que se fue,
explosiona en su gesto
los débiles clamores de estampida
y un sentir displicente,
el hombre que se niega a ser más hombre
cuando han de morir
las letras que forjaron en mi voz
el alma de un poeta.
Manuel M. Barcia
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8 comentarios:
No permitas que mueran esas palabras.
Gracias por llegar a mi lugar de anís estrella, que es también tuyo, si así lo deseas.
Un abrazo.
Muy íntima esta reflexión tuya, Barcia.
Tu poesía lo es siempre...intimista digo.
A veces incluso se siente pudor al asomarse.
Un beso.
!!Hola,Manuel!
La poesia q anida en tu corazon,se derrama por tu alma y fluye por tu mano hasta terminar explosionando en un torbellino de sensaciones q seducen a los versos.
Preciosa poesia,poeta manuel.
muchos besos.
el tiempo nos lleva por delante, pero que no se solencies tu pluma de poeta
Un abrazo
Gracias por tu visita, Sara. Y por dejar tan cálidas palabras.
Un abrazo.
La vergüenza es algo relativo, Ble. A veces es sonroja de uno mismo. Por lo menos a mí me pasa cuando me dicen cosas como las que has dicho tú de mis palabras.
Gracias por asomarte aquí, querida poeta.
U beso
Gracias por esas palabras,Lady, tan llenas de poesía.
Un beso.
Las palabras nacen y mueren, Lapislazuli, pero sólo con el fin de renacer eternamente en un poema.
Un beso.
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