Esa esquina que no tiene nombre de calle
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Y de repente
estaba allí.
No llegó caminando, no llamó a la puerta.
Apareció
como una grieta en el suelo que no viste venir,
carátula ro...
Hace 8 horas
6 comentarios:
El deseo proyectado en el amor del otro para darle libertad.
Muy bueno!!
Cariños....
El trémulo desagüe a solas con mis venas. Gracias Manuel. (Por cierto, ponle una tilde a licúa -que, si no me equivoco, la admite o no- para respetar el verso). Un abrazo
Bellísimo decir Manuel: Soy náufrago en tus aguas,
la esperanza de luz en la quejumbre, estos versos me han gustado sobremanera.
Tenía ganas de reencontrarme con la poesía de tu embrujo, siempre hermosa, siempre creciendo.
Un fuerte abrazo amigo mío.
Me gusta que te guste, Oriana.
Gracias por venir.
Un abrazo.
Gracias a ti, Ricardo, por tu detenida lectura y por la observación de esa tilde perdida.
Un abrazo.
Siempre es un placer tu estancia aquí, María.
Un beso.
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