Nadando entre dos noches
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Tal vez
si me pierdo sin despedirme
-como un pájaro que olvida su propio vuelo-,
sería
el mejor adiós:
una letra escrita en el cielo
con saliv...
Hace 2 horas
6 comentarios:
Precioso!
Imagínate un carbono milenario, perfecto...
Me alegra que te guste, Julie.
Muchas gracias por venir.
Un abrazo.
Imagino, Elsa. También la arqueología de su luz nombrando los secretos...
Un beso.
Parecía de piedra, gris y duro, y sin embargo resultó ser gominola llena de colores y sabores.
Supongo que es una forma de verlo, Carla. Gracias por dejar aquí una huella de tu imaginación.
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