viernes, 2 de mayo de 2014
Los brazos del sextante
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Pretendía las olas,
océanos de calma en tu interior,
un nombre que poner a lo ignorado
cuando exploro tu cauce
sabiéndote poema...
Remites un crepúsculo feliz,
la exacta latitud
que triangulan los astros en la playa.
En mi navegación
sólo las gaviotas
armonizan el rumbo
de los vientos que sueñan los trigales
y esa música fértil,
el silencio que llueve
cuando somos orilla
calidez de un rincón
y astrolabio.
mmb
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4 comentarios:
Me encanta el lirismo de tus letras. Este poema y algún otro me ha transportado a un estado de contemplación y relajación que pocas veces logro.
Todo un placer leerte. Gracias por tus versos.
Gran sensibilidad en cada verso. Un gusto pasar por aquí.
Saludos.
Qué sorpresa tan agradable saberte por aquí, Lumy.
Gracias por tus cálidas palabras.
Un honor tu presencia, Mirella.
Gracias por tu visita.
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