Relato IXX -Un castillo de naipes abatido por un suspiro
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En el octubre de aquel año, cuando el aire comienza a cargarse de presagios
y la luz se tiñe de un ámbar melancólico, mi caso navegaba por los frío...
Hace 7 horas
3 comentarios:
Todo pasa y su sombra nos deja un regusto a ceniza, el corazón partido de la piedra, una huella pasajera. Un abrazo.
Sin embargo, hay huellas imborrables, como siembras de ti, profunda, duradera.
Gracias por venir. Abrazo.
Los recuerdos y las huellas siempre quedan.
Un beso
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