Relato XXIX - Un ladrillo esperando en la pared
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La vida en el hogar se organizaba en grupos. Cada uno estaba bajo el mando
de un orientador, una figura de autoridad absoluta que dictaba las reglas...
Hace 7 horas
3 comentarios:
Todo pasa y su sombra nos deja un regusto a ceniza, el corazón partido de la piedra, una huella pasajera. Un abrazo.
Sin embargo, hay huellas imborrables, como siembras de ti, profunda, duradera.
Gracias por venir. Abrazo.
Los recuerdos y las huellas siempre quedan.
Un beso
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