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martes, 23 de noviembre de 2010

CARTA DE AJUSTE



Es fácil escribir en los foros de Alaire
un vil comunicado
sin firma que al canalla le acompañe
después de ser ventadas
palabras tan preñadas de calumnia,
tan sólo por herir,
los sueños de un poeta
que fue, a todas luces, estrellado.

Es fácil insultar,
hacer de la falacia
patria de los cobardes
y su insigne bandera,
cuando la pleitesía del silencio
es todo el bagaje que acompaña
al grito de los versos
que han sido en su voz amordazados.

Sin embargo, es difícil,
seguir peregrinaje
con la huella pesada de los solos.

Fatalmente cansado,
y harto del inútil des-viaje,
pongo carta de ajuste a mi memoria
y viajo al futuro,

o tal vez más allá,
al sur donde comienza el infinito,

allí hasta donde el aire sólo sea
la rosa de los vientos,

muy lejos de Rafel y su compaña.



Manuel M. Barcia

lunes, 22 de noviembre de 2010


PUNTO Y FINAL



"Descubrió en la verdad,
una forma sutil de avergonzarse
cada vez que la voz de la conciencia
gritaba pesadillas en sus sueños

... y sólo fue cruel cuando mentía,
por la noche, mudez,
y música callada del insomnio."


Aunque...
Quizá sea muy duro mi epitafio.
No hay lápidas que filtren
susurros de cinismo bajo mármol.

Pongamos que murió sin despedirse.

(No se olviden del punto)






Manuel M. Barcia








domingo, 21 de noviembre de 2010


CUANDO NO EXISTE NADIE



Primero fue la voz
del hombre que rugía soledad
mordiendo las entrañas del silencio

Después, un leve aullido.
Sin mano que acaricie
al lobo maltratado
cuando asedia la luna
parajes de la noche
con pálidos augurios de los sueños

Y luego, el dolor,
canibalismo.
Ladridos de consuelo con los perros
cuando no existe nadie,

sólo licantropía.




Manuel M. Barcia

HILOS DE AZAR



La telaraña
perfila dos mitades:
Suerte y espera


Manuel M. Barcia

NUDO DE SOMBRA-LUZ



La nada escuchará
los ecos del entorno
si tu voz no atraviesa
la grieta del silencio

Discurres por la orilla
junto a la soledad
que atestigua la inercia de los solos

Detén la sombra-luz
donde el agua inunda las esperas

Desbórdate,
no anegues

Y sé la fuente herida de la sed,
aljibe de su magma,
el fuego que contiene

O sé,
si te apagaras,

la raíz donde tiemblan
los pozos anhelantes
el semen de la lluvia.



Manuel M. Barcia







sábado, 20 de noviembre de 2010


AMORES SIN AMANTES



En mi alma no caben
pasiones desmedidas
que sacien apetitos del hambriento.
Sólo el amor de veras.

Tal vez porque no quiero
ser gozo de una mantis religiosa
cuando el cuerpo seduce
y el sexo abandona el cautiverio,

meciendo el diván de mis amantes
las noches en que Venus me visita.


Manuel M. Barcia

RECETAS DE MI SANGRE



A veces, de la herencia,
el tiempo nos reclama sucédaneos,
absorto todavía,
en toda la memoria que forjaron
nuestros antepasados.

La cocina no sabe
qué manos escribieron la receta,
ni como elaboraron mis abuelos
la empanada gallega,
amasando pasión, agua y harina.

Dentro de unos minutos,
el horno me dirá lo que dispone
la honda biografía de la historia
cuando sea el calor, ofrenda de mi plato,

ignorante del fuego que crepita
el son abrasador
que grita el carbón cuando es invierno.

Y quizá me sorprenda,
dejando en sus fragores el sabor
de otros amaneceres
que fueron de mi vida
el recinto del alma y su alimento.


Manuel M. Barcia

viernes, 19 de noviembre de 2010


EL PARTE DE LOS SUEÑOS CON SINIESTRO



Surcando a contravuelo mi destino,
un sueño con señales imprecisas
me hizo comprender
lo absurdo que resulta conducir
empañando el silencio en los cristales
por rutas torturadas de prohibido.

Un acto imprevisible de locura,
volcó mi fantasía
en pos de un escenario con paisajes,
donde tras un rosario de improperios,
insultos y amenazas,
floceren madreselvas en ámbito feliz,
lejos de la querella.

Y lo que antes era
entorno tan hostil por compañía,
tornóse la visión de un mundo diferente,
sin bruma ni quejidos de sirenas.

Y pude simular con mi mirada
un espejo apostado
a modo de voyeur.

Y un ojo bajo sombra
que luce siempre a juego
el hermoso semblante
de un rostro embellecido
con rímel y carmín
que flota cuando ríe, aromas de chanel.

Acaso en la razón de mi delirio,
había una ordenanza de costumbres,
esclava de sí misma,
sintiéndose mujer,

antes de que muriese su reflejo
en las luces de otro que llegaba,
ajeno a la distancia por detrás,

que a mi espalda embestía.



Manuel M. Barcia

jueves, 18 de noviembre de 2010


CAUTIVA DE LA NADA



Preñada por tahúres del tarot,
la magia tomó cuerpo de mujer,
cubriendo con el Velo, en ocasiones,
aquello que separa
a modo de tamiz,
la belleza exterior y lo interior.

Y fue la Emperatriz de los arcanos.
Discípula y Diablo,
Ombligo, Desnudez y Calavera,
Nube, Sacerdotisa, Tumba y Piedra.

Marcó la sexta carta
con las plumas de un ave
- para ser en la Flecha -
expresión del hechizo que sufre la existencia
cuando tiempos ignotos
preceden al futuro.

Fue génesis de luz
y géminis del éter en su vientre,
imagen de la lluvia
y viento de ondulada cabellera
con embrujos de fuego.

Y ardió en el corazón
de un hombre, tan iluso,
que la creía,

Mientras la gran Estrella
viajaba sin destino
impulsos que generan la materia
de un mundo a ras de cielo

... cautiva de la nada.


Manuel M. Barcia

martes, 16 de noviembre de 2010


EN UN RINCÓN DE OTOÑO...



Tus manos diminutas
parecían girar los aspavientos
con la misma cadencia
que alegra el sentimiento de las olas
cuando ríe la mar

En aquellas caricias clandestinas
tenías un estigma del deseo
tan sólo a flor de piel,

Como un abrazo a medias
capaz de descubrir la soledad
para que cicatricen las heridas
cuando el pulso resume
toda la desnudez en carne viva

Cada signo de ti que ahora me envuelve,
reconoce las huellas que han dejado
las luces prisioneras del invierno
que alargaban tus pasos en mi sombra

Y llega, sin embargo,
olor de primavera,
tomada por la lluvia mientras cesan
las tormentas de abril

Y vuelve tu silueta hasta mi lado,
ya cierta y conjetura,
como premonición de compañía,

como el sol de carmín
en los labios de los enamorados.



Manuel M. Barcia

lunes, 15 de noviembre de 2010


ENTRE ALFA Y OMEGA



¿Si en Alfa pronunciamos la certeza
con la caligrafía que dicta el alfabeto
para entrar con sigilo, sin temor,
en páginas que urdieron de los sueños
metáforas sin mundo en que crecer?...

¿Es Omega el resumen de todas las palabras
que deben ser oídas en ojos de un lector?

Y entonces, ¿dónde queda lo no dicho? ...

Tal vez en los poetas,
no siempre sean letras las razones
con quien la fantasía
vincula el pensamiento
al principio y al fin

Y sólo en la locura,
se puedan vislumbrar las sensaciones
de imágenes preñadas de silencio
que paren lo absoluto de sí mismas

Y en su vientre, la luz,
la infancia de lo escrito,
es códice de huesos y de sangre
con poemas apócrifos y sombras.



Manuel M. Barcia

domingo, 14 de noviembre de 2010


EL ECO DE LA LLUVIA




nos
unes

Traes
música
silente

Derrites
inviernos,
desbordada

Atraviesas
submundos
callados

Resueno
frágil,
vacío

Sólo
por
ti.



Manuel M. Barcia

BIBLIO-INEXISTENCIA



No siempre ser poeta,
supone hilvanar el interior
con toda la materia intangible
que bordan los renglones del papel.

Unos copos de nieve
giran de vez en cuando
fractales del invierno en su blancura,
y juntos, con la nada en mis pupilas,
palidecen la luz del alfabeto.

Y cae la oscuridad sobre mis sienes,
tan yerma, infinita,
como un lazo de sangre que teje desencuentros.

Y sobre un paisaje desolado,
las hojas de ciprés
se trenzan inviolables,
madejando mortajas de silencio
en las sílabas muertas

Mientras en cada verso,
el aura del juicio se descose.



Manuel M. Barcia



jueves, 11 de noviembre de 2010


M + W = ?



La huella de uno mismo con su sombra,
tal vez sea, tan solo,
un signo de ecuación interrogante...

O un resto en el haber de idolatría.



Manuel M. Barcia

PODRÍA SEDUCIRTE




¡Ay! No puedo decirte, aunque quisiera,
el secreto de la primavera.

Federico García Lorca






Podría seducirte,
sustraer de la rosa
los pétalos del sueño para ti,
convertirla en ánfora,
beber en la opulencia de su vientre
las gotas de rocío
que fueron transparencia de las nubes
y resaca en tu piel,
lluvia en el crepúsculo,
el confin de la luz,
la ruta soleada de la noche.

Podría hacer llorar la primavera,
renacer en Abril,
sembrar de agua un huerto de mujer

Podría seducirte...
pero no.



Manuel M. Barcia

martes, 9 de noviembre de 2010


EL ÚLTIMO HOLOCAUSTO



Anclado sobre un ánima silente,
descubro lo ancestral
antes de que la luz amaneciera.

La música es latido,
y gira lentamente
acordes primigenios de belleza
que sortean fronteras aún sin cielo.

Un águila que viene desde Altair
vuela un destello azul
en alas de un inédito universo.

Trae un día,
y su noche,

Y algas del despojo nuclear
que esparcieron al mar desde la tierra,
llevando a las galaxias fuego y sal
del último holocausto.



Manuel M. Barcia

lunes, 8 de noviembre de 2010


RITUALES ONÍRICOS



Atravieso el umbral de los ojos del sueño.

La ley del todo o nada
aún yace a media luz
los estímulos tenues
que brotan del silencio
las sílabas mistéricas que duermen
mecidas por el iris de la luna.

Descubro laberintos
que orientan los caminos de la noche
al confin de lo etéreo,
acaso el universo cenital.

Mi mente armoniza el pensamiento
con tic-tacs de reloj
que giran las preguntas
en círculos sin fin
de los interrogantes sin respuesta.

La sombra del espejo
propone que se hagan mutaciones,
para que allí leviten las almas protectoras,
y alejen del insomnio
lo críptico que inquieta
aquello que es inútil comprender.

Y que sean reflejo de lo amado
todas las sensaciones
capaces de crecer en las palabras
que inspiran rituales con entes del deseo

y onírica silueta.



Manuel M. Barcia

jueves, 4 de noviembre de 2010


LUZ AL FINAL



Flores de nieve
caían de la luz:
Era el otoño.



Manuel M. Barcia

martes, 2 de noviembre de 2010


CADA TRES DE NOVIEMBRE, MI VIDA CUMPLE AÑOS



¿Qué importa si la vida cumple años?...

Noviembre anilla hojas de almanaque
que amanecen la edad
donde el alba comienza sin más celebraciones

Y gira todo el tiempo que no existe
en días metafísicos del sueño
con ánimo de ser
designios de memoria irrepetible.


Manuel M. Barcia

PAÑUELOS DE PAPEL



Tengo la inspiración en cuarentena.

¿Quién podría inventar
andares en lo eterno con la musa
meciendo soliloquios
sin alma que columpie
las dudas que presumen de interior?

Ya no quiero escribir los versos con receta,
ni ver ante el espejo
al virus otoñal
que muestra el espejismo de la bruma
en la carne sombría de un rostro moribundo

Tampoco introducir la jeringuilla
en torrentes sanguíneos
que inyectan las raíces del curare
donde el cáncer no existe

De muerte y biología, poco sé,
tal vez juegos de magia
y algún que otro hechizo,
sean rótulos de luz
cuando en mí fronteriza
el culto al misterio en el lenguaje

Prefiero, sin embargo,
sufrir y padecer enfermedad
en brazos de la gripe que me acoge,

febril y mortecino,
remedio de pañuelos de papel

Y que sea el dios Hermes,
la química de un cáliz con serpiente
que siempre sobrevuele las farmacias,

para que no sea yo,
la grieta donde anidan los halcones.



Manuel M. Barcia

lunes, 1 de noviembre de 2010