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domingo, 21 de noviembre de 2010
CUANDO NO EXISTE NADIE
Primero fue la voz
del hombre que rugía soledad
mordiendo las entrañas del silencio
Después, un leve aullido.
Sin mano que acaricie
al lobo maltratado
cuando asedia la luna
parajes de la noche
con pálidos augurios de los sueños
Y luego, el dolor,
canibalismo.
Ladridos de consuelo con los perros
cuando no existe nadie,
sólo licantropía.
Manuel M. Barcia
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2 comentarios:
Genial, Manuel.
Licantropía, pero qué licantropía que es capaz de hacer del mito un sueño, del sueño poemas y de los poemas volver a la vida después de la muerte.
Ufff....
Aplausos
Un beso
Ana
Hasta en el suspiro respiras poesía, meiga.
Gracias por dejar tu huella en estos licántropos versos.
Un beso
Manuel
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