*
Desfilan tras los pasos del deudor
cortejos de siniestras pasarelas
cuando entierran los sueños
sus últimos vestigios de quimera
en el pozo sin fondo
de las calamidades
Y entonces me pregunto
si le importa a un moroso
que se vistan de frac sus pesadillas
cuando solos, los ojos de la almohada
disfrazan las vergüenzas.
Manuel M. Barcia
Dame
-
Dame la tiniebla del agua, el manjar insólito que tras el ardid
se viste de ángel, la fiebre del azulejo cuando la luz rompe
en lloro de claridad sobre el...
Hace 2 horas
4 comentarios:
Magnífico.
Un estupendo poema pleno de reflexión, de aciertos retóricos y de música.
Dejo constancia de mi aprecio
Un abrazo
Fantástico poema, Manuel.
Te dejo un abrazo
Ana
Es un honor tu presencia, Venezia, y un regalo inapreciable las palabras que me brindas.
Muchas gracias por dejar la huella imborrable de tu paso entre mis versos.
Un beso
Manuel
Tu abrazo es mucho más que un premio, es un vínculo que sella deudas imperdurables de amistad.
Gracias, meiga.
Un beso
Manuel
Publicar un comentario