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martes, 1 de diciembre de 2009
CUANDO EL SUEÑO SE APAGA
Afluentes de mí siguen viajando
escucho la locura
el placer
los márgenes que amo,
y otra vez el viento
reiventando el olor a madreselva
la flor que siempre brota
sin vestigios de sed,
semejante a la luz
como un acto febril que anuncia el fuego
cuando el sueño se apaga.
Manuel M. Barcia
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4 comentarios:
Fabuloso, Manuel.
Un beso
Ana
Es triste la memoria cuando el sueño se apaga, Ana.
Gracias por tus amables comentarios en este blog.
Y otra vez los bramidos del viento
reinventando el olor a madreselva
en tu vientre de pétalos mojados,
El corazón del poema, como no posía ser de otro modo, es una verdadera preciosidad.
Besos
Marian
Gracias por esta caricia que hoy viene bien, Marian.
Un beso
Manuel
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