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lunes, 13 de octubre de 2008


MAR ADENTRO

*
Hablas, en tu lenguaje de espuma y sal,
como una voz cualquiera.

Me cuentas que te fuiste...
que extendiste los acordes del viento
en las diversidades.

Dices, sin eco cierto,
que invocaste al silencio
como si fuese un rapto de gélidos fulgores
en espejo de sombras.

Y como aquél reflejo, no era sino un viaje
en la más densa niebla,
sin más destino que la nada total,

Ahora escribes imágenes de sueño
por único testigo,

Y remueves las húmedas cenizas
reflotando un poema que navega desnudo,
mientras piensas
como esposar la lluvia a un tatuaje de luz
en los días de estío

Entonces, te quedas sola en tu mudez,
como la mar que indulta a su emoción sonora.



Manuel Martínez Barcia

domingo, 12 de octubre de 2008


SUR DE OTOÑO

*
Estoy cansado.
Tengo el pecho triste, la sed amarga,
la rigidez encima de los ojos,
como si aún durmiera en mí
el tiempo que se abraza al alarido
que aúlla los mensajes de la noche.

Si pudiera reinventar el paisaje
hoy hubiera ideado un mar tranquilo,
con bosques azules y lluvia blanca,
sin fiebre, sin lágrimas ni deseo.

Es una lástima
que el cielo esté riente,
que mantenga mansamente al estío
a pesar del implacable almanaque
que marca sus vivaces argumentos
en las garras poderosas de Otoño.

Hoy quisiera un cielo gris,
con ese aislamiento que opaca la luz
a través del espacio
que la soledad enturbia de tristeza.

Hoy quisiera ser salvaje marejada
del sur que se desangra en las tinieblas ,

Y beber en su dolor.




Manuel Martínez Barcia

sábado, 11 de octubre de 2008


CÁMARA OSCURA

*
Un acertijo envuelto en el misterio
es clave del enigma
si el espejo se viste de quimera.

Como si fuera una fotografía,
se puede sonreír tras el reflejo
que duerme en laberintos de ilusiones.

Cuando la verdad es una amenaza
en las trampas caóticas del sueño,
que se abran las sombras
en las fuerzas invisibles de la luz,

Mientras huye el estigma de la noche
y la vida se alía con el juego
con miradas de instantes revelados
tras mudas soledades.





Manuel Martínez Barcia

PÁGINAS DE SUEÑO

*
En el saldo final de los instantes,
la memoria es un reloj imperfecto
del tiempo que fue vida de las horas.

Y cuando ya el olvido se hace fuerte,
aún queda tu recuerdo
latiendo en un suicidio de obediencia,
preñado de silencio,
esa sombra quebrada que existe en el vientre de un poema.

Y sin embargo, nos ata lo eterno,
la fórmula secreta del mágico misterio
que reside en el futuro ignorado,
perdido en los hipnóticos espacios
que escribo en mis páginas de sueño,

y somos como lágrimas de lluvia
en las sales silábicas de un verso.



Manuel Martínez Barcia

jueves, 9 de octubre de 2008


AGUA VIVA

*
Aún extraño los días invisibles
que inventamos una vez.

Mi cuerpo se entrega al grito en silencio
en los abismos de amor devorado
que renace y nunca muere bajo el mar.

En la sepultura que allí no existe,
esta humedad que duerme en otro mundo
envuelve en su luz siluetas viajeras
de amantes en los ecos del misterio.

Y para que me sienta peregrino
como un caminante ardiente en su centro,
se llenan los océanos de fuego
y de sangre sus caudales de origen.

Pero no son palabras
convertidas en el vientre del agua
en débil sonido
que apenas huye
del último goce que fuera mi ser.

No se puede escribir en un poema
la experiencia catartica del alma
cuando es Dios quien te abraza
en la profundidad de la existencia...

Porque no cabe el vacío infinito
que proyecta la imagen del destino
en eternos reflejos de uno mismo.




Manuel Martínez Barcia

miércoles, 8 de octubre de 2008


MIENTRAS TE CONSUMES

*
Está cerca la noche. Y tú ríes.
Asteroides en celo
liberan supernovas de su anclaje
hacia el polvo sideral.

Tengo la luna con ojos humanos,
como brújula en tu norte obstinada,
en la que a veces bajan las estrellas
de la configuración exacta con Plutón
por tu humedad de esqueleto de diosa.

Y tus muslos ebrios, gimen de placer
cómplices del sentido del pecado
en el fuego que devora tu templo
mientras te consumes.

Y antes de resignarte...
el cielo enredará nuestro pasado
con un beso que rompe en otro beso...




Manuel Martínez Barcia

domingo, 5 de octubre de 2008


SOJELFER SIM NE

*
Las horas desintegran la locura de la sombra
agotada de insomnio en su huir de la bruma

La vida se redime en su espejismo

Seis señales renacen en la noche
entre danzas caóticas de niebla
que pactan conmigo espacios sin tiempo

Desatas las venas de la raíz del agua.
Eres entre las algas como un presagio
salvaje como la nieve; y entras

Llueven los pétalos en la herida del enigma
que ha dejado de sangrar
en la fuente de silicio que ilumina la lluvia

Duerme el jaguar en la guarida del sueño
evocando la voz desnuda de la luz
que no cabe en la partida del tiempo

El juego de las rosas
se abre paso entre los ojos del miedo

En las sílabas de su voz caída
se oye música suave
en torno a las palabras
que llenan de vocales un punto vacío

Y el veneno que prorroga los suicidos
se diluye en la luz del exorcismo.





Manuel Martínez Barcia



Nota de autor:

EN MIS REFLEJOS, es un poema-mix netamente inspirado en títulos del Blog y Poemario de ANA MUELA SOPEÑA, Laberinto de lluvia, previo su conocimiento y autorización.

Gracias, Ana, por tu dispensa e inestimable colaboración.

viernes, 3 de octubre de 2008

jueves, 2 de octubre de 2008

LÁGRIMAS FURTIVAS

*
Cuando el agua se reencuentra con la sal
es mucho más sincera
si en su gozo prolifera la pasión

Los ojos que conocen las lágrimas
utilizan la estrategia del placer
con entusiasmo desinteresado
y se recrean en él

Y todo sucede naturalmente
si sólo se recuerdan los momentos
que atan a su nudo los instintos
cuando sirven de pretexto a la emoción.





Manuel Martínez Barcia

miércoles, 1 de octubre de 2008

ES MUY LARGA LA NOCHE

*
De tus atardeceres
los reflejos ardientes acometen
en los brazos espirales de Plutón

Y apenas el silencio
se proclama en instantes
que nunca imaginara

Surges de un orbe invisible y desnudo
a medida que el misterio asciende
en raptos de aire tu vuelo fugaz

Bajo la luna llena
desembocas en el centro del mundo

Y no te quieres morir,
has de yacer en tu reflejo de luz
en destinos cegados por el fuego

Es muy larga la noche,
detenemos el tiempo,
todo lo que mueve el vaivén del sueño

Y te llevo en mi sombra a ningún sitio,
cosida a mi deseo, a mi hambre,
tal vez a la locura
que el sexo colorea de arcoiris

Pero no olvides que somos siluetas

Si pudiese rozar tu contraseña,
si tuviese una clave tu costura...

Ya le he dicho al alma quién es tu cuerpo

Como gime de placer...

Como es una diosa fuera del templo

Sin embargo, he cantado a la guerra,
y desciendes música en tus párpados
entre la niebla que abre paso al fulgor
cuando mis labios sólo besan tregua

Y en tu luz donde el sol nunca amanece
la quietud de la noche es mi tumulto.




Manuel Martínez Barcia

domingo, 28 de septiembre de 2008


LA CRIPTA DE LA LUZ

*
Soñé en el umbral de la conciencia
el tiempo refulgente del misterio.

El prisma de la luz tiene dos puertas
de vitrales con destino a la razón
que ilumina el espacio de la nada.

Un pacto imaginado en la certeza
tenía en la alianza del secreto
respuesta en el reverso del espejo.

La verdad no se refleja en el sueño,
sino tras el enigma del deseo
en armónicas secuencias invisibles
de magia fugitiva del ingenio.






Manuel Martínez Barcia

sábado, 27 de septiembre de 2008


IMÁGENES DE FUEGO

*
Se adentran en la noche de abismos misteriosos
bandadas de sonidos iguales en el viento
que vuelan en silencio manantiales de sueño.

Descanso sin materia en medio de la vida
que encamina al deseo más lejos de su eco
hasta abrirse en un mundo de música sin dueño.

Y donde todo vive eternamente
es amplia la oscuridad que amanece en la niebla
de otro pensamiento que tiene el alma muda
y sombras luminosas sin hilar en el tiempo.

En extensiones de la primavera
la luz donde apareces, desnuda la certeza,
y apenas cabe el llanto en la existencia
cuando acude a mi sangre tu latido.

Y este pulso que late por mis sienes
imagina tus llamas en veleidoso juego,
cuyo ardor es un signo de obediencia
con destino al fuego prometido.




Manuel Martínez Barcia

DELIRIO

*
Cuando tú eras el aire
en la sombra luminosa del fuego
y yo el agua que apagaba tu incendio,
ardían los elementos en vano.

Porque tras el silencio
cae la vida en el exilio del tiempo,
lo mismo que en el miedo resucitan
las alas de un niño que elige volar
en el brillo ciego de un tierno sueño.

Cuando grito hacia dentro
la nueva realidad de la agonía,
más allá de la furia del sonido
otra vida muere en mí.

Y renace la carne en la sustancia
que ata a la memoria,
ardiendo en su reflejo de tinieblas
los ecos aún calientes del deseo.

Si pudiera atrapar la fantasía
enlazaría tu alma a la mía,
sin nudos, tan sólo mi delirio y yo,

Llenando de tu amor el paraíso
con místicos informes.





Manuel Martínez Barcia

martes, 23 de septiembre de 2008


UN EMBRUJO DE FUEGO

*
Acaso en el éter de un suicidio
prorroga aún la risa su inocencia
otorgada por duendes ilusorios
que acarician la esencia de la nada
en su orilla de silencio de ficción.

Las normas del misterio en lo ignorado
se mezclan con la angustia
en su bruma de ajustada exactitud.

Y busco en la memoria del olvido
narcóticos momentos de locura
capaces de conciencia pasajera.

Las voces del mar.
Los ecos que resuenan
como gritos que pronuncian la verdad
con mentiras de fábula y leyenda.
Leyendas de la nada
que nada en realidad es su destino.
Las voces del destino
que mecen el enigma del secreto
en su oleaje de eterno fluir.

La mágica visión de lo invisible
que aspira a ser sueño en el ensueño.

Un embrujo de fuego
del viento que camina en el no tiempo.

El tiempo en el futuro que se quema
en el instante de un quizá.






Manuel Martínez Barcia

lunes, 22 de septiembre de 2008

domingo, 21 de septiembre de 2008

LATIDO

*
Son las cinco de una tarde cualquiera,
en la hora que da luz a la vida
y da muerte al porvenir de otros días
por más que el oráculo pronuncie lazos de amor.

No me preguntes en gritos lejanos
por qué la sangre se abre paso a ciegas
entre pausas de memoria extinguida
en el ojo abierto de una mirada.

Nunca quise saber más allá de mí,
del símbolo que escribe en un poema
la imagen de los besos
en el breve escenario de otra lengua.

Los sonidos no cambian, permanecen
en aquellos lugares donde sólo se escuchan
las formas de la música en silencio.

Y la voz del agua clama tu cuerpo
que gime en el fondo de su desnudo
melodías de placer.

De nuevo en tu vientre hundo el deseo,
que navega hasta el sur de los canales
y avanza por el aire de la noche
perdiéndose en los versos de un latido.




Manuel Martínez Barcia

SILUETAS DE QUIMERA

*
La sombra me acompaña a cuatro patas
depositándose en la tumba exacta
del orden confundido en la nada.

Lame mi piel antes de ser herida
en pregunta que nunca te interroga,
al igual que la esencia es en sí por ser.

¿Qué soy en ti, me dices?...

Tú, extraño sol, cuyo centro es mi fin
entregado en el tiempo que no viene,
a destiempo en el enigma... ¿Ser?... ¡Tu luz!

O ser incluso nadie.
Destino que melliza a otro destino
en sed interminable
capaz de saciar razones vacías.

O la duda en mí mismo,
que consuela la voz de la soledad
en la música secreta del sueño.

O tal vez la memoria iluminada
que naufraga en abismos de suicida
siluetas de quimera a la deriva.



Manuel Martínez Barcia

viernes, 19 de septiembre de 2008




A LA SOMBRA DE UN CIPRÉS

*
Sin casi fe, ni asomo de esperanza.

Sin duda, transigente, pese a todo,
espero un instante de sustento
que destierre la calma tanática
de los gozos que aún frecuentan mi pulsión.

¿ Cesará la obstinada soledad
que ejercita sus actos evasivos
soñando en la muerte de mi vida ?...

Quedan los días de sexo y quimera,
las diosas, la lluvia, también su fervor,
que espera una señal aunque no llegue.

Quedan las expectativas vacías
que brotan en tormentos de ceguera
y alimentan los cauces del olvido.

Y todo al fin será sólo sequía,
sin nadie que perturbe
mi tiempo de difunto desconsuelo
a la sombra de un ciprés.

Y en las tardes sin lluvia,
préstame un sueño si tengo sed de ti.




Manuel Martínez Barcia

CÍRCULOS DE FUEGO

*
Volvió la noche a pronunciar tu nombre
con la voz que bebe el silencio inquieto
de la lluvia fugitiva del alma.

La llama de la tarde
nos une en uno solo.
El crepúsculo y su luz
son parte de nosotros.

La antigua servidumbre del misterio
perfuma las sombras de madreselva
y desata tu aroma en los rincones
expandiendo la música lejana,

Errante en su sonido,
como agua que abandona el deseo
por temor al remolino de su sed.

Y se detiene la ausencia en el viento,
como en busca del resplandor del fuego
que quema en su ardor a la memoria.

Llegaron a ser bellas las cenizas
sonriendo en las huellas de la hoguera
que tuvieron su origen en tu incendio.




Manuel Martínez Barcia

SOLO, PÁJARO Y AUSENCIA

*
Estoy solo y lo sabes.

Me has convertido en una bestia extraña
con la intuición de crear la teoría
sin pasar por la voluntad del mito.

Y los destinos se vuelven libertad
que se alzan en súplicas al viento...

¡Oh pájaro de vuelo adolescente
de cielo absorto en alas de partida! ,

Con el traje ligero sobre el hombro
que meces en dorso de cuerpo etéreo
batiendo el presente en tus flancos.

Mientras pienso si vuelas tan sólo
para apoyar los brazos
de forma compasiva y unitaria
en alguien impalpable,

Sufro el secreto que esconde tu pluma
y también gozo si allí arriba duermes,

Porque así tal vez podré
soñar la realidad sobrevolando
la ausencia de mi musa
que me estrecha al misterio mientras amo.




Manuel Martínez Barcia

miércoles, 17 de septiembre de 2008


EN CARNE VIVA

*
La voz que expresa tacto y grita vida.
La voz que es un susurro de desidia.

La voz que arde herida en su silencio
en la frontera de un nómada fluir,

para que su narcótico sonido
se disuelva en instantes de conciencia.

La voz que eres tú al fin y nunca callas.
La que llama al deseo por su nombre.

La voz que no me importa que me queme.

La voz que te hace mía en el destino
mientras tiemblan los cimientos del Cósmos
en un eco de ingrávidos seísmos.

La lengua de tu idioma en carne viva.




Manuel Martínez Barcia

CONJETURAS SECRETAS

*
En la libertad natural
persiguen su objetivo
el misterio y el encanto

Y la aventura del encuentro
rinde culto a la liturgia
en los ritos de la logia del amor
con versos de pasión en un poema

Que descifra los estigmas del miedo
en las huellas del tiempo de estaciones
del sueño y el insomnio
que revela el secreto cuando pasa,

y vuela.




Manuel Martínez Barcia

TIENE MAGIA EL ECO DE TUS PALABRAS

*
Tienen magia tus caricias del alma
en la raíz de la noche cautiva
que estrecha nuestra unión en las estrellas

Allí, siempre te extraño con el alba
cuando pienso en mundos paralelos
de deseo y fiebre compartida
en espacios desvelados de la piel

También te ensueño muy diminuta
en la fuerza invisible
que nos lleva a acantilados de belleza
en un bosque de sombras y misterio

Y te nombro cuando rezo tu nombre
en sílabas inversas,
donde la luz y el agua son iguales
en la pila de bautismo en mi cristal

Que tú adivinas
en la edad del tiempo
y descifras mi aura en su espejismo
con ojos de meiga que ven más allá.

Tiene magia el eco de tus palabras
en el sexo oral de las metáforas
que soñamos mientras arden las llamas
en el fuego de extinción del Paraíso.




Manuel Martinez Barcia