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La voz que expresa tacto y grita vida.
La voz que es un susurro de desidia.
La voz que arde herida en su silencio
en la frontera de un nómada fluir,
para que su narcótico sonido
se disuelva en instantes de conciencia.
La voz que eres tú al fin y nunca callas.
La que llama al deseo por su nombre.
La voz que no me importa que me queme.
La voz que te hace mía en el destino
mientras tiemblan los cimientos del Cósmos
en un eco de ingrávidos seísmos.
La lengua de tu idioma en carne viva.
Manuel Martínez Barcia
Poema del día: "Final de una vida", de Andrés Carranque de Ríos (España,
1902-1936)
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Has muerto en el palacio que amó Verlaine el triste.
De todo lo que fuiste,
nada queda de ti.
Yo vi
cómo pasaban las horas por tu lado,
las horas que ya nu...
Hace 20 horas
2 comentarios:
Hermosa voz y deseo. Este poema está animado por las fuerzas ancestrales de la luz. Me gusta esta forma de escribir con anáforas.
Felicidades
Un abrazo a través de lo vivo.
Ana
Me gustan tus parpadeos en la sombra, me gusta la lengua de tu idioma en carne viva.
un beso propenso al mito.
Manuel
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