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La voz que expresa tacto y grita vida.
La voz que es un susurro de desidia.
La voz que arde herida en su silencio
en la frontera de un nómada fluir,
para que su narcótico sonido
se disuelva en instantes de conciencia.
La voz que eres tú al fin y nunca callas.
La que llama al deseo por su nombre.
La voz que no me importa que me queme.
La voz que te hace mía en el destino
mientras tiemblan los cimientos del Cósmos
en un eco de ingrávidos seísmos.
La lengua de tu idioma en carne viva.
Manuel Martínez Barcia
Poema del día: "Ofelia empleada en una carnicería...", de María del Carmen
Colombo (Argentina, 1950)
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Ofelia empleada
en una carnicería
frágil entendimiento
como la vida del dueño
su decrépito padre
Eso dicen las clientas
que andan —según ellas—
seguras po...
Hace 7 horas
2 comentarios:
Hermosa voz y deseo. Este poema está animado por las fuerzas ancestrales de la luz. Me gusta esta forma de escribir con anáforas.
Felicidades
Un abrazo a través de lo vivo.
Ana
Me gustan tus parpadeos en la sombra, me gusta la lengua de tu idioma en carne viva.
un beso propenso al mito.
Manuel
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