*
Sin casi fe, ni asomo de esperanza.
Sin duda, transigente, pese a todo,
espero un instante de sustento
que destierre la calma tanática
de los gozos que aún frecuentan mi pulsión.
¿ Cesará la obstinada soledad
que ejercita sus actos evasivos
soñando en la muerte de mi vida ?...
Quedan los días de sexo y quimera,
las diosas, la lluvia, también su fervor,
que espera una señal aunque no llegue.
Quedan las expectativas vacías
que brotan en tormentos de ceguera
y alimentan los cauces del olvido.
Y todo al fin será sólo sequía,
sin nadie que perturbe
mi tiempo de difunto desconsuelo
a la sombra de un ciprés.
Y en las tardes sin lluvia,
préstame un sueño si tengo sed de ti.
Manuel Martínez Barcia
Poema del día: "El gato blanco", de Hu Xudong (China, 1974-2021)
-
En el 568 un sogdiano vino de Istämi
como guía de unos mercaderes.
En la orilla de un río vio un gato blanco
tendido bajo la pálida luz de la noche.
Vio en...
Hace 12 horas
2 comentarios:
Como la ley del péndulo es frecuente oscilar según las mareas o la luna entre sentimientos de vida y esperanza y sentimientos de muerte y desolación. Pero siempre, el movimiento perpetuo continuo termina ofreciendo la luz y el sol a los que no desesperan. Un poema escrito con el alma, desde el fondo del alma, Manuel.
Un beso de luz
Ana
A veces el pasado es un futuro de espejismo, Ana, y en los ojos del presente sólo habita tristeza.
Gracias por tus destellos de esperanza.
Un beso péndular
Manuel
Publicar un comentario