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viernes, 17 de abril de 2015

En modo subjuntivo






Si quieres que te diga la verdad,
desconozco los términos que dan significado
a todo lo posible en la omnisciencia.

Tampoco sé muy bien si existe un creador
capaz de descoser mi biología
creyéndome costura de algún rezo,
o la resurrección
en mi alma desnuda
a punto de quebrarse.

Acaso yo no pueda ser un hombre
que te signe clavada con índice y pulgar
en frente, boca y pecho,

no es en mí lugar la plenitud,

yo solo busco amor
que distancie más lejos la penumbra,
lo inhóspito del ser,
los desiguales.



mmb



miércoles, 15 de abril de 2015

Si eres mía no sé






Incierta y vertical
subyaces en lo humano
lo que yo fui sin ser,

oráculo del sol
sin nadie en la guarida.

Eres tú suficiente
para cubrir mi piel mientras arde la música
demencias de la noche a contraluz,
lo frágil del amor en la rutina,
los sueños que no sueñan libertad,

la mágica ilusión
que ningún astro opaca.



mmb



lunes, 13 de abril de 2015

El aire es un camino






¿Y si fuera existir
el resumen locuaz de lo incompleto?

¿y si
para explicarte
despertara la luz
pronunciaciones,
lo que siente mi voz
contigo
tan adentro?

¿y si puro cristal,
en las distancias quietas,
sin interrogación,
invisibles, ensueño,
lográsemos estrella a dónde ir?

Te busqué por el aire,
los párpados al cielo,
tropezando mis alas con la imagen del sur,
pulmón de aquel jardín
que transpirabas.




mmb




domingo, 12 de abril de 2015

Me basta con saberte dualidad






ni es temprano ni es tarde
es sencillamente el momento
en el que me veo con ella

Silvio M. Rodriguez




Qué frágil eslabón nos ata y te condena
donde el tiempo es dual, apenas sedimento
de las sales de un beso, también encumbramiento
cuando emerge la noche la plenitud más llena.

El vientre del amor jamás desencadena
conflictos en la piel que sean casamiento
del aire con la niebla, tan solo algún fragmento
capaz de atardecer el latir que lo truena.

Pedacitos de luz pretenden ser juguete
en grietas laberínticas, a modo de boquete
que impida libertar el ansia en lejanía.

Acaso sea estéril la sombra en su oquedad,
un sé por confesión cuando rinde verdad
la burla de su sino sintiéndose agonía.



mmb



sábado, 11 de abril de 2015

Un día de abril






el silencio se oculta
tras muros de papel

la noche se transforma en un adiós

yo escribo en su textura
cualquier día de abril
y un aspa que ilumine
la voz de mis ofrendas.



mmb



martes, 7 de abril de 2015

El reloj, el después y la calma.






Donde todo se cumple
seremos el reloj de las horas desnudas,
el recuerdo esencial,
lo que la noche inventa
y también los finales compartidos
que al desamor delatan.

No depender de ti,
libertar de los sueños la locura,
la caricia, el temblor
y ese lento después,
frecuentemente nada que nos arde,
ambos fugacidad,
el abrazo pueril,
lo efímero que nunca es recogida.

Excavas en la luz y yo me salvo.
Te necesito así, reflotando mi piel
en la marea azul que florece la sangre
para incendiar el tiempo
que nos calma.




mmb



domingo, 5 de abril de 2015

El rompimiento








Ardiente ya en la fragua, despuntas hacia el sol
la raíz que nos tiembla, tersamente salvaje,
como si fueras piel que anuncia su condena.

Coágulos de luz pretenden sostenernos
donde el tiempo es mortal,
inmóviles los dos sobre su presa,
apenas un presagio de la gran combustión
a punto de quemarnos para siempre.

Pregúntale al calor si es encantamiento
mi embrujo inexplicable,
ese batir de alas que gira tu locura
volándonos la sien,

gravedad de un anhelo si te toco
mientras eres errante despedida.

--

Bipolares tú y yo
juntando lo imposible,
la fórmula de un caos que habite la ceguera.

Si hablase la quietud, si fuéramos mudez
en las revelaciones del silencio,
si esa soledad quisiera aún vivir
lo que mana tu luz
eternamente,

si pudiese airear lo que no vuela,

mi sombra bajo el sexo,
un rito del amor
transpirando tu esencia de mujer
con plagios de un suicidio,

ese fin que tan lento nos diluvia,
que aúlla tu simiente...

--

Nada queda de ti
cuando el río del llanto
desborda mansamente nuestro ardor
sin fuego que resista.

Sangré mi corazón buscando entre las sombras
un hálito de vida, los duendes de la luz
allí donde tu fuiste sortilegio,
mi cómplice y la sed,
el pulso de las horas en lo amado.

¿Sabrá ese reloj
juzgar lo clandestino que ahora nos contempla?

Jugamos a ser dos en uno solo,
alterando las reglas que establecen
las normas del querer,

nos hicimos costumbre,

hacedores del bien y compañeros,
sin embargo, olvidamos,
llenar la soledad de compañía,

el último destello
cuando ardemos al sur las transparencias
con esperma de nieve.




mmb



Origen y exterminio










Necesito idear
mi yo interpretativo del amor
sin llave en sus compuertas,

una imagen de ti

que sea irrenunciable cercanía
capaz de ser adverbio,
de modo, de lugar, de negación
si tú fueras apenas, casi, nunca,
el no de lo absoluto.

No pudiste escuchar mis oraciones
mientras éramos luz, el pulso creador
de lluvia estéril, pacto perdurable
de algún inexistir
en noches de recursos sin alzada.

Preciso creaciones que sean abstracción
fingiéndote invisible en mi materia,
temblor, ilusionismo, paréntesis que ocupe
este origen febril,

tan ávido ecuador de tu exterminio.



mmb



viernes, 3 de abril de 2015

Partes de un todo






Algo brota de ti mientras la noche gira.

Pareces incendiar el tiempo oscuro
con soles que sigilan la pasión,
atardeciendo mares a espaldas de la luna.

Es cálido ese brillo que refulge
tan repentino ardor,
diríase que hemos de morir
a manos de la eterna juventud
que renace del fuego
la diafanidad de los amantes,

el pretexto fugaz
que nos orbita juntos,

ya instinto, sin materia.

---

Chispeante de luz
el fuego en tu mirada,
selváticos los dos bajo tu vientre,
la lluvia en el cristal siendo del sol
goteo todavía,

mi puñal espiándote
conmigo en bisectriz,

división tu universo
en dos partes iguales,
efímero el paisaje de la calma.

Inservible el abrazo
cuando ya eres mujer
que del agua se nutre,
arrullo que me flota
a ras de una canción,

melodía y éxtasis y lágrima,

tan náufrago mi cuerpo
en clímax de sirena.

---

Donde incendia la luz las desapariciones,
ahí, cuando la sed se postra ante la lluvia
-fervor de su caída-
apenas soy molécula en la sal,
un casto semidiós que te contempla.

Y es que, a veces,  me canso de ser indestructible,
tan espíritu en ti, tan inmortal,
tan cómplice del yugo del silencio
mientras yaces ardida en el delirio

y sangramos la ausencia.

--

Eres tú quien me habla
al sur del paroxismo,
en ti la resonancia
del temblor
y el eco interminable de las voces
que nunca saben ser la despedida
del hermético fin
en donde los amantes
pretenden hacer nido,

conjugar los orígenes del sol
con tiempos de la luna

y allí la desnudez
y toda tú
silencio y  biología.

--

Por las sendas de ti
seré guía que ocupa los vastos territorios
aún sin explorar,
el último episodio de la sed
y en tus ingles tsunami, también el mismo ardor
que nos haga la fuente del deseo.

Acaso sea preciso descubrir
la grieta del estío
para ser en tu cárcel libertad,
después esclavitud,
lluvia mansa en la piel

y allí la rendición
sin condiciones.

--

Araño las compuertas de tu ser,
la cicatriz del aire que pacta entre los dos
la renuncia del fuego, lo nupcial
que nos supo esplendor comunicable
en el clímax de un beso.

Soy viento que te fuga,
corriente del amor
y el átomo de luz que amaneció
mil soles en tu vientre.

Soy Ulises sin patria
si tú eres Penélope
tejiéndome extranjero.

--

La sien de tu naufragio
es tumba que pretendo, morir sobre su playa
con vaivenes de cálido oleaje,
sin más cavilación que un pensamiento
volándonos en pájaros que descienden al sur
el grito en los caídos.

Acaso seas tú la gaviota
con rumbo inexplicable al desamor,
esa contramarea en la mujer
que se ofrece a la luz en estaciones frías,

o el inútil renglón de un verso inacabado,
yacimiento de mí
en las aguas salobres de un poema.

--

Es agudo el placer
cuando mi pensamiento te atraviesa
sin saberte disfraz, sin que puedas cubrir
tu cuerpo de virtud, queriéndome a tu lado
desnudez que penetra, mientras el tiempo inmóvil
de cera nos existe.

Es posible escuchar tu corazón
mientras todo se preña de silencio,
de insoportable fin si somos incapaces de beber
la lluvia que lo incendia,
la sed que allí nos arde
y su latir tan cierto.

Acaso no soy yo quien te acaricia,
es fuego lo que extiendes sobre mí,
quemaduras de amor pretendiendo quietudes en la sombra
de un hombre ya licuado.

--

Envoltorio los dos en la palabra fuego,
vapor de lentitud,
ceniza en el sudario de la noche.

Es dulce tu sabor
en este abecedario que te nombra
luz de Venus y sangre del rocío
que profana mi piel,

es húmedo el jardín de tus helechos,
la esponja que los vive,

es fácil destejer nuestros ardores
su tú hilas costuras que me atrapan
en faldas de un candil,
mientras yo soy el riego en lo insaciable
que aleja los veranos,

la emigración al sur
para hablar otra lengua,

o acaso nuestro argot siendo avidez
a lomos del silencio.




mmb



jueves, 2 de abril de 2015

Como si fueras vals






Sobre las catacumbas de la roca,
en la calle del Grano,
o quizás visitante de la Noche de Paz,

así es como camino junto a ti
el pulmón de los Alpes,

como si fuese lenta sinfonía,
o el alma de un piano
sabiéndose estación bajo la nieve,

la cuna de Amadeus,
el andante inicial que sueño y te interpreta.



mmb



martes, 31 de marzo de 2015

Lo fértil de la orilla







como el Mistral
aventas sobre mí
Mediterráneo
y el ardor luminoso
que agita lentamente por la noche
el tiempo de la espera

son mágicos los huertos que florecen
en esta radiación
que tú concibes rezo

también amanecer de los azules
y el aire que me busca

tal vez pueda yo ahora
para siempre acallar
los gritos que grité
pronunciando tu nombre 
en donde la locura es remolino
de los ecos sin voz

llorar sobre la hierba
imágenes de ti
siendo niña y mujer

litorales y montes
sabiéndote mi orilla.




mmb



lunes, 30 de marzo de 2015

Instantáneas no ateas








Pasa el Amor y duele.
Silencio y azahar
penetran la marea del gentío,
su pasión y la fe,
la quejumbre del alma
bajo el crucificado.

Tupido de claveles, Él los mira,
rojo sangre y sin voz,
miles de nazarenos le acompañan
como si fueran luz,

o acaso madrugá
con alas de retorno en su viaje.



Al Cristo del Amor, al pueblo de Sevilla, a su recogimiento.


mmb

sábado, 28 de marzo de 2015

La más larga condena






Quisiera yo cumplir larga condena
sumido en tu interior,
germinar en tu sombra la raíz
de tallos implacables, un surco de la sed
para que brote el mar en el abismo
de tu cuerpo cerrado.

Yo quiero ser oasis
en cárceles de luz,
fluir en su humedal nuestra sequía
con la piel de la noche, con relámpagos
que atestigüen en ti
el rayo y la marea,

lo febril que nos une
y al instante penetra por la sien
lunáticos espasmos de silencio,

errabundo de amor,

a punto de morirnos
criminalmente
casi.



mmb



domingo, 22 de marzo de 2015

Cual si revolución






Creí que lo ilusorio podría revertir
el pulso de un maltrecho corazón
sin más arduo final
que inventados lugares
donde lo eterno aún airea el amor fiel
que gira la veleta del desorden
a contraluz del pecho.

Si es tesis o fortuna, no lo sé,
los sueños no distinguen lo basal
cuando nadie es temblor
bajo la calentura de mi órganos,

del sur
levantamiento.




mmb



El hambre de la témpora










Ocasos de mujer te resucitan
donde la luz se pierde,
deriva de un desdén tras el invierno.

El polen de la noche es oquedad,
aroma metafísico, paisaje del jardín
sembrado en la epidermis de una flor,
difuntamente sombra,
como si fuera  el sur
mercurio de su llanto.

Yo quiero ser tu amante al despertar,
calor que te sofoque
y la revelación
que a los dos enmudezca,

un grito por nacer
en sábanas ardientes.




mmb



domingo, 15 de marzo de 2015

El silbo de la luz









Poesía no es más
que un binomio común
conforme al espíritu de un resto.

Pensar, sentir y ser
en la ecuación biológica
del yo en la naturaleza,

la relación mental
de hombre y su palabra.




mmb





sábado, 14 de marzo de 2015

Al filo de universos paralelos






Probable es que pretenda sucumbir
más allá del origen,
amarte con pasión y luego renacer
tu ceniza en mi sombra,
saber que significa tan íntimo verdor
cuando el sol es empuje
en tu órbita extensa.

Acaso tu atadura sea el imán
capaz de contraer
lo inseparable,
la nupcia del ocaso con la luz
queriéndonos imagen del silencio,
la mudez de las aguas,
el polvo de la noche
y la interrogación
de tu roce en mi tacto.

--


Todo es masturbación al sur de la inocencia,
tú filtras de las aguas
instantes fugitivos del placer,
primaveras y pájaros que tiemblan lejanía
en la similitud de los afectos.

Cabalgas tus pupilas en grupas del ayer,
recorres hacia adentro
universos azules
que sueñan balanceo en soledad,
adioses y sonrisas
brillando los vitrales del amor
mientras yo soy la nieve,

la ruptura, tal vez,

el tiempo de mujer sin estación
cuando somos amantes
y el ardor de tu fuego me alimenta.

--

Yo puedo pronunciarte sin palabras,
desnudez sin remedio,
memorial de la luz,
abismo y atardecida
y nómada que busca libertad
entre la sed asible
del labio y su condena.

Lujuria, si es preciso, hemos de ser
para que tú me rindas,
para sentir amor
sin condiciones,

o acaso el manantial que de aliento nos sacie
con temblores y frío,
boca a boca.

--

Te pones en mi piel
buscando el equilibrio en armonía,
quietud en territorios que habitan los salvajes
sin más ley que la pura libertad,
con todo el beneplácito de ser
balanza en mi persona,
el instrumento fiel de un buen estado.

Te muestras tolerante
cuando somos conflicto del amor,
a veces encerrada bajo el miedo
que supone entreabrir las puertas de la sed
para mirar relámpagos
y esas sombras mordidas por estruendos de mí
en tu luz verdadera.

Del signo Escorpio soy,
no pretendo cautivos en mi cama,
ni agónicos relojes, ni tiempos de dolor
cuando fluye el enigma
instantes de placer,
los confines que tienen por frontera
un cosmos sin proyecto.

Mi verdad es sencilla,
seduce a medio sol
mientras somos entraña de la noche.

--

Escribes mar adentro,
navegas en nosotros lo apacible
de alguna secreción
y el rapto de la flores
en rincones del agua.

Océano en mi estanque
eres tú,
espuma de la sal
que rinde orilla
sin que importe morir
sabiéndonos los dos un riachuelo
incapaz de regar las raíces con fértiles promesas.

Origen de la lluvia y del éter
juntos fuimos marea,
análisis y ensayo del amor
que hizo delirar al flujo de mi sien
con latidos salvajes,
corazones ardientes y tsunamis.




mmb



miércoles, 11 de marzo de 2015

Poética del solo








la inquietud de no ser
invade mi razón

el silencio conversa lentamente
voces extraviadas
del lenguaje común

imágenes ausentes de recato

toda mi desnudez sin esperanza
y la eventualidad
sobre el apoyo débil de mis versos

¿qué axiomas enunciar?
¿a dónde viajaré?
¿qué fórmula elegir o qué demostración
de lo explicable?

¿cuán cierta es  la mentira que pesa sobre mí?

acaso la conciencia solo es
esta inútil verdad que me sostiene
copulando mi sombra
con enredos...




mmb






sábado, 7 de marzo de 2015

Ensayo de un temblor







Yo quiero ser en ti
análisis y ensayo,
escritor de leyendas en tu piel
cando seas del cuerpo plenitud
de un vientre sin latido,
orilla de mi boca.

Yo quiero perpetuar tus emociones
haciéndolas vestigio del amor
y asombro de mujer,
vendaval de los sueños
y el horizonte azul de un Guadiana sutil
que avista humedales de una diosa.

Yo quiero en ti principios sin final,
proyectos de un guión inacabado
que hagan fantasía
las huellas de un temblor,

el  misterioso encanto de un volcán
que nos sabe esparcidos
cuando somos entraña de los soles
y aferro en su calor

desmesuradamente.



mmb





martes, 3 de marzo de 2015

Como viento que cae






Ascendía la noche
para encontrar paisajes sumergidos
en entornos de luz.

Allí la soledad
sabiéndonos un nudo de temblores,
con la intuición pueril
de ser el pulso alegre que late la quietud
de los tiempos opacos,
lo que su espacio encierra.

A veces, los sentidos se convierten
en cárceles de amor sin llaves ni ventanas,
en algo incomprendido que sueña lo esencial con emociones
que tengan como fin
solamente un suspiro,

el aire de un pulmón que dé cabida
a un beso y dos amantes.




mmb



domingo, 1 de marzo de 2015

Viaje a lo bastante








En el perfil oscuro de mi mente
desordenas la luz a fuerza de tesón,
sustraes de mi recinto la rutina,
-casi pentagonal-
si te abarco con todos los sentidos
(el sexto aquí me sobra).

Me orientas hacia un rumbo
donde solo la brújula es presagio
de un norte para dos en los sin patria,
lo salvaje al sentir entera libertad
en sitios cuyo fin
es ser apartadero
de nudos sin enlace.

Allí es donde el sol impera los destinos,
donde las horas giran
aceleradamente
el tiempo de la nada,

ese lento observar del centro de un papel,
ese batir de alas en la noche,
esa incierta quietud donde habita la luna
con aire femenino,

sempiterna estación de mi embriaguez
cuando bebo tu esencia.



mmb





sábado, 28 de febrero de 2015

Mientras somos ausencia






Para huir el rumor de la noche,
para ser comprensión de momentos fugaces
en íntimos abrazos que buscan heredad,
yo nada puedo hacer,
salvo sanar en ti
silentes melodías
que fueron improviso del amor
allí donde pertrecha lo fantástico
refugios de la luz
sabiéndonos compás de una caricia
y luego la intemperie.

Hoy cumplo la promesa de ser sombra contigo
cuando griten tu nombre
los ecos del placer,

también revelación
en el paisaje azul
del brillo en tu mirada,

lo que preña la sangre con el vuelo de pájaros
mientras somos ausencia
del tiempo que no existe.



mmb



El teatro de los sueños






Puedo ver un telón atravesando el aire,
ascender la mirada de los sueños
con los ojos volátiles, con las alas de un pájaro
que supo inevitable un contraluz
en los lazos del tiempo que te amarra.

También puedo escuchar
la voz de tu verdugo
afilando la noche con silencio
en espejos de piedra.

Sucesión de nosotros
irrumpe del teatro la oquedad
que dio asilo a las sombras
para ser magnitud del pensamiento,

la playa donde todo despereza
haciéndonos testigos de un amor
ya casi ultraversal

interminable.

--

Seamos pues la escena sin conflicto
y representación de un desenlace
con un final feliz
en las retrovisiones del estar.

Dejemos que el presente sea memoria
del espacio de ayer,
la mímesis y el komos,
la farsa de la luz
haciéndonos destino inmaterial
en brazos de la noche.

En esta conjunción soy junto a ti
origen de los dioses,
un verso amurallado
y marfil en el vientre del poema.

--

Proyecto o existencia, ¿qué más da?
La vida es un continuo desvivir
para alcanzar jardines donde crecen las sombras
ventanales de un sueño,
crepúsculos de luz
sin cerradura.

Soy nadie en el amor,
finjo fidelidad mientras llega el ocaso,
quizá porque me sé melancolía
cuando irrumpe la luna por el sur
finísimas siluetas de un siempre afirmativo
que nos hace final
sabiéndonos guión en hechos irreales.

Sin embargo eres tú la parte de la historia
que dicta mi verdad,
el aire que respiro cuando siembras la flor
después de haber regado el sentimiento
con arroyos sin nombre,

con lágrimas de un río
que juntos pretendemos
sin desagües al mar,
completamente agua
sin deshielo...




mmb



sábado, 21 de febrero de 2015

A media luna






La sombra trepa por mi tallo débil
torcido por el peso de pensamientos tristes

Silvana B Pressacco.



No es fácil convertir el silencio en palabra,
lograr que un girasol
obedezca las leyes a golpes de rocío,
ni que los abecedarios sean luz
en sílabas amantes de la espera.

Hay algo metafísico
que inunda la razón
cuando somos origen de la lluvia
con llantos de cristal,

la música del solo es un rumor
de incansable rutina,
un eco que te nombra sin cesar
en las voces antiguas
de un poema no escrito,

una bibliografía de pasión
con versos derrotados
en páginas del aire.

--

Caricia leve, tú
y yo rozando casi
la esperanza de ser
ese fino cristal
que sigilosamente
nos atrapa,
comunes,
uno solo,

tu piel,
mi observación,
el memorándum...

--

Como Juan Salvador
me siento gaviota,
tan sólo por volar sobre la vida
alas de aprendizaje
en la superación.

Qué firme la quietud que nos sujeta,
qué impulso descubrir
la caricia del viento en tus rincones
tendiéndonos al mar
sin ser nunca caída en sus orillas.

Acaso seas tú
ese ángel sin sexo
que hilacha los azules de la nube
mientras soy espejismo de una sombra
con luz a mi través,

acaso quiera yo tu inmensidad
para poder sentir
que al verso hube amado
fingiendo que eras sed que me saciaba
al beber un poema
sin posos de amargor

ni análisis
ni ensayos.

--

¿En alguna ocasión has podido intuir
que lo atardecido sólo es tiempo fugaz
en la busca de insólitos ensueños?

A veces miro atrás y me pregunto
si todo lo asombrado deja luz en las huellas
que al despuntar la noche nos siembra de ilusión
con ayeres de cielo en abundancia
y luminoso azul,
haciendo que los días sean lentos
y el amor perdurable.

Ocurre que mi alma es desnudez
cuando escribo un poema,
cuando presiento en ti
las caricias del alba
y un dulce despertar entre algodones

de miel y de blancura.

--

Si ambos somos suma imprevisible,
sólo resta el calor
haciéndonos la misma exactitud
en la temperatura del poema.

Yo puedo aparentar,
si lo deseas,
ser hombre despistado,
o acaso un soñador que tiene por costumbre el desvarío
de amanecer palabras
formulando silencios
mientras llueve la tarde
todas las estaciones

y todo lo imposible
capaz de contraer
la existencia en nosotros,

algún rincón de ti
donde pueda alojarme
verso a verso,

como los idos cercan las esperas.

--

Surgiendo uno del otro
hasta encajar la luz
de las mil y una noches.

Así es como yo quiero ser disfraz
mientras hundo mis manos en la búsqueda
de un tacto sin finales,
algún temblor de ti que signifique
la palabra existencia
sin ser la servidumbre de los sueños
en cuerpos separados.

Así la media luna
buscando habitación
en las adelfas,

o esa voz excluida del crepúsculo
para hacernos sentir
silencio que vigila
la muerte en soledad de los enamorados.




mmb



domingo, 15 de febrero de 2015

Solus coniuncti, possumus.






Hay quienes son razón de lo apropiado
creyéndose destino en certidumbre,
perspectiva de ser antigua ofrenda
en templos de algún dios sin directrices.

Podemos los demás pertenecer
a ese mundo tribal de los guerreros
donde la gloria es un logro fácil
si por ende gobierna la utopía.

Podemos emboscar a los políticos
con urnas de silencio, decidir
qué sacramento es hambre y luego pan,

podemos poseer la transparencia
del tiempo en un cristal, la servitud
y al hombre en una patria sin esclavos.



mmb



sábado, 14 de febrero de 2015

Los soles del secano






Imposible partir
sin antes ser la luz que te acaricie
compartiendo miradas del amor
a orillas de la sombra.

Difícil ser palabra en desnudez
cuando el tiempo es caudal
de ayeres bajo lluvia,
del ardor de las fuentes y tu mar
sintiéndonos un río delirante
sublevado hacia el sur,
amante de nosotros y feliz
de ser abecedario,

suma y resta total,

el múltiplo de dos
sin desembocadura...

--

Mientras sueño contigo
la esperanza nos duerme
entre las plantaciones de un poema,
simula ser jardín de un paraíso
pendiente de explorar,
la eterna juventud de nuestros pasos
en su perenne albor,
semilla pluralista de dos vidas,

lo que nunca es crepúsculo
si a solas enmudece.

--

Eres la siembra en mí
de los ojos de lluvia
que avistan horizontes de tristeza.

Deseas el presagio de la luz,
un lento amanecer
más allá del espacio
donde la claridad es roce de la piel,
biológico el ardor
en su conquista.

Yo miro en soledad
la extensión de los sueños,
el tallo de tu voz
y ese verso azul
que me acaricia.



mmb






viernes, 13 de febrero de 2015

Entender y entenderse







Soy nieve
y este invierno no para de arrojarme las piedras
que tienen vocación de ser aludes.

Rosario Alonso




El alma nieva a veces soledad,
es como si vistiera los inviernos
de insípida blancura, con rostros fantasmales
que gritan el silencio sin pasión,
es como si los pájaros volaran
sabiéndose del sur contracorriente,
sus alas sin calor
en lo contrario.

Yo escucho en lejanía los ecos de tu voz,
la música en quietud y una nota escrita
con vientos de la tarde,
una marcha orquestal
con temblor de palabras,

un álbum de la infancia
pretendiendo la noche
y la intención de ir
hacia los cardinales de los sueños.

--

Recuerdo aquella vez en que fuimos la fuga
del sol bajo diciembre,
disputas invernales y el dolor,
enjambre de la rosa
y luego luz,
los dos sin equilibrio.

Entender y entenderse,
ese fue nuestro lema,

como un acto de fe
que nos duerme sencillos,
tú en sueños de cristal
y yo en las barricadas de la noche
pensándote la imagen de mi sombra
para ser espejismo en lo perfecto.

--

Incipientes en fuego de la hoguera
ceniza hemos de ser,
sin embargo,
también esa pasión que nos consume
ardiendo la palabra,
la clandestinidad de los inviernos,
relámpagos de sol
en las entregas.

No hace frío en mis versos,
tú me haces sentir
calor de otro poema,

acaso lo pueril de tus candores
sabiéndote mujer y luego fragua,
luz íntima de Venus.

Hoy no tengo temblor
adentro de las sienes,
está mi corazón oyendo música
preñada de silencio,

tus manos acarician un violín
mientras suenan los copos de la nieve
un vals de lluvia lenta

la voz del viento
y sombras.



mmb






domingo, 8 de febrero de 2015

Ningún después






Lejos están las huestes de la sombra,
la furia de la lid,
el tesón de la noche
que apaga nuestro ardor
y nos divide.

No habrá ningún después en el adiós.
¿Para qué compartir dos soledades,
a quién hacer ruin
en tan honda intemperie
de suburbios en paz,
la crítica por toda compañía?

Me dices que te vas.
No me ha sido posible
salvar de malos tratos
el rigor excesivo de algún malentender
en palabras cruzadas de las que fuiste huida
sin más apelaciones.

Acaso lo versal sí tenga fin,
un apego a los otros,
inútiles hangouts
repitiendo sonidos y emoción,
como un poema yerto
con sílabas de olvido.

Yo, no puedo mentir,
no soy gusto de todas,
ni ellas son en mí
un mundo paralelo.

El alma es quien obra el entender,
la extensión del vacío,
este fósil de nada
que ahora me sucede.

---

Apenas digo lluvia y amaneces
ardiendo mi memoria, como brizna de sol,
como los arcoíris mientras siembran quietud.

De un matojo mustio
pretendes humedales del jardín
donde tenga la rosa espongiarios
que den vida y color
al respiro del alma,
a la impávida luz
en el tiempo de sombras.

Es confuso el verdor con que pintas el cielo,
acaso sea el mar la razón de tu orilla
en las brumas de mí,

este Sur del ahora
que a ciegas
nos pretende.

--

Hoy quiero ser clepsidra
en el flujo de ti,
calor a ras del aire,
episodio solar
que nunca te anochezca.

Mañana seré luz, solo para cubrir
tus ventanas insomnes,
lo menguante en tus ojos que te hace llorar
con lágrimas a secas,

plenilunio de amor,
fulgura
sin saberlo.

--

Poderosa la luz
ensancha en ti los brillos
queriendo ser pincel de la inocencia.

Detrás del horizonte
las horas del amor duermen calladas,
pretenden despertar a los olvidos,
nombrar lugares tristes
con sueños por venir,

como un latido breve
golpeando las puertas del silencio...



mmb



sábado, 31 de enero de 2015

Cadenas de cristal






Ninguna esclavitud tendrá la posesión
allí donde la noche acarició tu piel
sintiéndonos sin peso, apenas levedad
y a la muerte inclinados.

Permite que yo sea quien se interne
en la cárcel de sombras
que atrapa tu razón,

descubrir que es inútil
libertar el espacio donde eres ausencia,
color de atardecer,
perfil ya de una esfera sin contorno,

lo que fluye y nos mana
como lento caudal
de insaciable vacío,

inapetencia
casi.



mmb



sábado, 24 de enero de 2015

Causa de mujer






En ti pude saber quién era yo
antes de proferir esa inútil promesa
de atrapar a la luz
sintiéndome despojo de las sombras.

En mí fuiste resumen del amor,
biológica extensión y atardecer,
también roce y caricia,
lo frágil y esencial
de la quietud

y luego etiología,
interminable...



mmb



domingo, 18 de enero de 2015

Urgencias






Converso con el aire y pongo fin
a toda incertidumbre.

Subrayo las posturas racionales
donde fui pensamiento sin doctrina
y entre nubes pasión,
lugar de desencuentros
y vacíos.

Origen de la nada
un túnel se concentra en mi interior,
quizá sea un dios ciego quien observe
abstracciones de amor
instando lo concreto.

Tan sólo yo podré
descifrar su ventura,
los códigos del credo inmaterial
que atraviesan la luz
y entre sollozos
copulan noche y tiemblan.

Qué inasible lo eterno,
ese tiempo sin causa que nos une,
que me hace sentir
extensiones de vida,

urgencias dónde muero
si te vas.




mmb


sábado, 10 de enero de 2015

Luna con noche infiel






Embrújame con luz mientras alejo
las pócimas de amor de tu cintura,
esa ardiente y tenaz embocadura
que averna junto a mí lo disparejo.

Pactemos con el sol algún reflejo
fijando en nuestra piel su calentura,
seamos combustión, luego fisura
en las profundidades del espejo.

Acaso seas tú la pertenencia,
el exilio que estrecha posesiones
de un mundo poblador a quien te habite,

la juntura de todas las pasiones
en solo una estación, y por querencia
luna con noche infiel que nos excite.



mmb



sábado, 3 de enero de 2015

Sin amanecida






Como un sol infiltrado entre los sueños.

Sin embargo,
no tiene amanecer,
ni túneles que finjan
el tiempo de ruptura.

Acaso los amantes
originan la luz,

lo febril que se apaga
en lo insomne del fuego.



mmb



domingo, 21 de diciembre de 2014

El lastre de la noche en lo ermitaño.






Me duelen los zapatos
al andar a traspié
los surcos de memoria.

Acaso un resbalón
cae lo más tirano de la luz
y luego, irrefutable,
vuela
lejos

l
a

s
o
l
e
d
a
d

en alas de la sombra.



mmb


sábado, 20 de diciembre de 2014

En un rincón del alma






De noches fugitivas, con las miras al sur
en los templos malditos.

Así los extrarradios del amor
surcando intimidades
en la sombra,
así la enfermedad
en los males de invierno,
las bóvedas de mí
y el corazón
latiendo los crepúsculos vacíos,

la luz que nos esconde
en el cristal
y a los espejos borra,

agonizantes
casi.





mmb



miércoles, 17 de diciembre de 2014

Títeres de amor y candilejas






Jamás he sido yo
quien movía tus hilos,

fingíamos tan sólo ser telón
de un acto inacabado,

esa sombra que cae
sintiéndose caricia de un final
con el temblor de ti
a espaldas del teatro de los sueños.

A veces el amor escenifica
carámbanos de luz
en lo ardiente del hielo,

allí brotan las voces
que luego son un río de palabras
buscando algún lugar donde fluir
un lago transparente,

acaso una mujer que sea destino
del volar de un poema,
o un títere
conmigo a paso lento,

los dos con nuestras almas recogidas.

--

Me iré si es lo que quieres,
y llámame Odiseo, buscador de aventuras
o islas donde pueda desposar
la épica de mí
sin que sea Penélope tu cruz
ni terco asentamiento
de todas las quimeras.

He intentado que fueras sanación
de múltiples ardores en todas las batallas,
incluso de las fiebres que a tu lado
con frío padecí,
conspirando en la noche lo inútil de las drogas,

para inyectar el cuerpo con remedios
que hicieran del amor
mi falta de energía.

Hazme hombre de trapo, silencio, marioneta,
enójate con todo lo que fue
mi luz de inspiración,

pero nunca te atrevas a decir
que yo fui tu ceguera,

la hidra con aliento venenoso
que tiene mil cabezas.

--

Las máquinas de guerra se han dispuesto
para ser rendición
si tú fueras la causa de mi hombría.

No hay signos de la paz en tu mensaje,
acaso lo maligno del rencor
encubriendo tu mundo en soledad
mientras nubes de ira
asombran lo azulado de tus ojos.

No soy yo el animal
que rinda pleitesía
al aroma en la carne,

tampoco el cazador
que atisba de su presa
ese modo de andar
tan cautelosamente
las formas de la noche.

Mi palabra es de honor,
pretende transparencia en lo sencillo,
la verdad que no tenga ocultaciones
ni líos de mujer
en sus enredos.

Que sea Poseidón
tu canto sirena.

--

¿Qué diré cuando el mundo
presienta como vibras
los ecos del amor?

¿Cómo desfallecer esa energía
que por ti se dilata,
el éxtasis que suple los silencios
de nuestra voluptad?

Es preciso escribir
tu nombre con blancura,
hacer un verso en prosa
y escuchar en la noche la inquietud
de tu risa en los sueños,

impedir que la luna
nos demande
por nacer firmamentos
con fuego en tu interior,

arder en nuestro claustro los rincones
y el celo que desnuda a los amantes
con liturgia infantil,

como un rayo de luz
que sea divisoria del placer
cuando cierres los párpados
y la razón estalle.

--

No puedo ver un fin
sin resumirte,

sin que seas mi único sentido
a contra dirección,
duermevela de luz
en lo que pienso y existe.

No sé ya trasladar mi cuerpo a tu presencia
con la holganza de ti dentro del aire,
ni como hacer que vuelen
las alas del deseo.

¿Por qué las marionetas
avanzan despacito
-diríase a hurtadillas-
cuando el norte y el sur
carecen de horizonte
en tan burdo escenario?

Quizá sea un complot
de los hilos que penden
trapos inanimados,

para luego ser mango de sartén
con ansia de golpeo

y la risa de un público infantil
que aplaude los rigores teatrales
del dolor y la muerte.

¿Son tus ojos también esa mirada?
¿Es posible alcanzar la plenitud
haciéndome solsticio de un error,
abandono después
y alma que se pierde
sin que tú
la rescates?

Escribes con omega lo que acaba,
¿Quién soy yo para huir tu libertad
si ya me has condenado?

Hoy reniego del mar,
del cómplice oleaje
que llueve lo ardoroso,
incluso de tus labios

Ya no sé desoír
las sílabas de  amor cuando eres nombre,
silencio de un poema.

--

Yo sé de tus extremos en lo sentimental,
también que eres tendencia
al mundo de los sueños,
romántica, sensible
y mi fascinación.

Quisiera, sin embargo,
ser tu desequilibrio,
el tiempo del azar transitando aventura
en lo real que eres,
el pulso más exacto del amor
y a veces el latido
que mi noche remansa.

Obtengo de las ostras tu verdad,
de tus conversaciones más silentes
que fueron melodía de los dos
cuando eramos piel
surcando y acariciando
simétricos parajes de quietud
en aras de lo eterno.

Ahora, bajo el mar,
espero que renazcas en un río,
caudalosa, sirena ciertamente.

--

Ignoras al licántropo y no temes
al hombre que perturba tu razón
con leyendas y mitos orquestados
por música febril de los que bailan
su sentimiento a solas.

Acaso me sabías desde siempre
en medio del desorden,
espíritu insaciable del amor
y bestia del instinto
que todo lo aniquila.

Tú proyectas el sol
más allá de mi sombra,
me haces lobo gris,
ardes en mis pupilas lo malvado.

Pero yo sólo soy espera de la luna,
el aullido de ti
en la voz implacable del silencio,

quien te sueña y no duerme
si eres mi voraz amanecida.

--

Qué difícil resulta conjuntar
tu estío con la nieve
que nos cumple estación
con ciclos permanentes de verano

y frecuencia de luz
en perdidos andenes de memoria.

¡Que lluevas de noche!
es todo lo que pido
a los dioses que arden el deseo,

también la juventud
que a tus años apresa
en cárceles de nubes,

los dos la misma sed
y el hambre del diluvio.

--

No supe predecir
la lluvia en tu secano.

Yo fui el espantapájaros que te hizo volar
en aires del temor
hacia lo posesivo de la noche,

sin árboles, ni fuentes, ni apenas el resguardo
de un cielo con estrellas
que fuese calentura de los sueños
en el inexistir.

Tú nutres mi sombría soledad
con las áureas semillas de algún sol,
el astro que robaste de nosotros
mientas yo imaginaba tu cuerpo en desnudez
y el sutil colorido
de tan bello plumaje.

Interrogo a la luz,
le pregunto si eran ilusiones
aquello que yo vi:

marionetas en alas del amor
y nubes solitarias
rindiendo con albicie tal entrega.

--

Te nombraré mujer,
tendrás por apellido bonhomía
y luces por herencia
de nuestra devoción.

A veces serás mágico apartado
en el que se prohíbe convivir
sin ser parte de un sueño

y otras la belleza que conduce
al destino de nada,

pero siempre seremos
juventud,
certidumbre en la espera,
deseo de volar
fantasías comunes y el amor
hacia lo imperdurable.

--

Hay un fino cristal que si nombras la sed
libremente a los náufragos reclama
bajo ardor y diluvio,
orilla tú de mí
y salvamento.

Quisiera ser un sorbo de tu feminidad,
chocar contra las nubes
relámpagos de sol
y luego sombras,

un brindis sin alzar
mi poso de tu vientre,

un derrame pacífico del agua
sabiéndonos deseo.

--

Extraña latitud la que me ofreces.
¿Cómo podré llegar
a tus presentimientos?

¿De qué modo fluir
mi noche por tus faldas,
recóndita la sed
en tus lejanos labios?

Acaso en lo estelar quiera el destino
nuestro cauce febril
y el ardor que despunta
las luces imposibles de algún atardecer
juntando nuestros cuerpos
en una inseparable compañía,

pero también podríamos buscar
un espacio común,
poseedores los dos de las equidistancias
que sueldan las mitades,

agua tú,
la sed yo,

mientras viento y arena
nos engullen

queriéndonos su mar y biología.

--

En esas coordenadas quisiera amanecer
la rosa de los vientos,
ser la navegación al horizonte
en busca de tu piel, también la flor de lis
que ajardine mi rumbo,

por si fueras coral
de hondo desapego
entre los arrecifes.

A veces te imagino la cresta de una ola
en los mares del sur, pacífica en el aire,
queriendo ser desmayo en archipiélagos
que nos sepan ausencia.

Acaso sea tu afán sobrevivir
con agua del desierto,
para que yo no muera, que nunca Robinson
encuentre tu mitad
bajo las fuentes secas,

...o tal vez era un sueño que tocaste
con los ojos abiertos,
sumergida en el mar,
sin nadie a quien sentir siendo caricia
en pétalos amados...

--

Antes de que Wilson fuera un mimo
con ganas de reír
ya éramos nosotros salvación
en las aguas que tiemblan
ardor en los vencidos
y el hermético azul de una promesa.

Imposible saber
que patria acogerá nuestras raíces,

nunca es fácil vivir
los amores sombríos
sabiendo nuestras bocas espejismo
y después la frescura del rumbo a contraluz
en un barco de vela.

Acaso quiera ser yo eternamente
el náufrago de ti,

oleaje sediento,

y luego el arenal,
nuestro desplome,

lo que siembra las dunas
y en el polvo nos crece cenicientos.

--

Marioneta seré,
teatro de los sueños si deseas,
también rayo de sol
y lluvia de agua dulce
y crepúsculo
y calma
y mar imprevisible
en tu interior.

Seré renacimiento
y el gen de lo innombrable,
un hálito de luz
respirando tu boca...

Pero déjame mientras que sea mi verdad,
que navegue utopías
con remos de un barquero.

--

¿Qué será del amor
y qué su eternidad
cuando yo me confiese lejanía,
lo abstracto del placer
y nada en el origen de su rezo?

¿Quién ha de cortejar
los sueños que seducen
al hombre y a la mujer
en las pieles que habitan?

Nunca supe escribir
poemas de exterminio,
tampoco lo profético del mal
ni hondas cicatrices de la guerra.

Acaso ser poeta signifique
todo lo que no sé:

Cómo hallar un espacio sin urdir
hilaturas de intriga,
o cómo no ser muerte
en la demolición
cuando todo es reproche...




mmb


domingo, 14 de diciembre de 2014

Acaso escriba un sueño






Recuerdo aún los versos de Vinyoli
y mi perplejidad
en su llanto quebrado.

Parece igual la luz de aquel paisaje
que describías lento,
armónicas las flores
haciendo musical la primavera.

Un semestre después abro el cajón
que guarda sentimientos de nosotros
envueltos en papel,

son cartas sin abrir,

instantes de memoria
y palabras, por miedo, nunca dichas,
más tacto que temor,
el afán de albergar
tu nido entre luciérnagas,

acaso mi plan B
para encontrarte
piadosa y entregada,

semillero de amor
y esa pizca dulce
que sabes añadir
si el fogón es demanda de recetas,

tú ya sin delantal
y yo con apetito de la noche.


---


Algo atrapa la luz de mi alegría,
tú sabes que la sombra sólo es
mi lado más oscuro.

No me siento capaz de sonreír,
como si fuera otoño lo acechante
de alguna maldición,
esa libre atadura del espacio
que no te sabe cerca,
tan trémula la voz de las palabras
y el aire que respiro.

Quienes antes amaron
sin ser tu corazón
ignoran la cautela con que laten
los tiempos de orfandad,
las crónicas silentes de tus ojos
después de haber soñado
esplendores de azul en la memoria.

Ya sé que las metáforas no pueden contener
paisajes habitables,
imposible escuchar el rumor de tus pasos
sembrando mojaduras,

con ganas de llorar la sed hacia un destino inexplicable.

Si yo tuviese un dios
suplicaría
un cielo junto a ti
y una lengua de sal
lamiendo tu lindeza,

pero mientras, ateo,
te seguiré amando.


--


Hoy quiero desnudar las confesiones
que me hacen en ti
fragmento irrenunciable
y permanencia.

Tú eres mi tesón,
lo artífice de ser
sentido circular,
horizonte de luz que tan cerca presiento
en dos almas iguales,
tan gemelas.

Hoy quiero agradecer
a tus maitines
la primera oración
que nos supo liturgia de los días
vividos en quietud,
como si fuera un rezo apetecido
el silente soñar
de antiguos despertares
y acaso la presencia del espíritu
que habita entre los pájaros
los deseo que vuelan
instantes de feliz amanecida,

ese tiempo orquestal
que bailan los amantes
emboscados de sol,
su sombra en cancioneros de la ausencia.

Hoy quiero ser la elipse de tu plano,
la expresión del amor
con letras muy sencillas,

o tal vez biología de algún verso
que nos haga latir,

sentirnos corazón en el poema.



mmb






El mismo invierno






Acaso yo no pueda decidir,
cadáveres de amor nos originan
fetalmente gestados por silencio,
sin nadie a quien arder entre tus ingles.

El tiempo de difuntos nos madura
en su desposeída libertad,
con aire frío a veces, y un adiós
sintiéndose desgana por costumbre.

Queda un soplo de luz entre nosotros
capaz de amanecer oscuridades
bajo tu corazón y lo que ardía.

No caben los crepúsculos en él
ni finales cegados por la noche,
sólo tú, tan sumisa, tan incierta...




mmb



sábado, 13 de diciembre de 2014

Espiritosa






Juntos nos realizamos.
Las graduaciones, tú,
fermentando mis parcos ideales
con lúpulo y espuma,
riendo abiertamente
en ese acíbar, yo,
esa dicha común de sabernos pareja
y antojo de preñez
cuando ya es hinchazón
el fluir de los besos,
el aire agitador bajo tus faldas
y tan extraño andar
cuando soy excedente.

Acaso alguien deduzca
que yo hablo
de ti,

la espiritosa,

la sed de cerveceros y el temblor
de las noches a secas.




mmb


domingo, 7 de diciembre de 2014

Desprendimiento






tenaz como la noche
permito que envejezcas ya sin mí
que seas el temblor
la extranjería
y el estado adyacente
de la emancipación
allá
donde te quiera

desando los caminos
vistiéndome de luto
con la luz alargada
que mece soledades

corona solitaria de un ciprés
por toda latitud

al fin tu libertad
mi desafuero.



mmb