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En las sombras errabundas
el fuego iba quemando, lento, plácidamente,
con el ardiente desdén del deseo que abrasa,
las entrañas de la luz
hurtadas por la alquimia de los sueños
con llamas increadas.
Manuel M. Barcia
Dame un beso que desordene el tiempo
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He recitado suspiros que traspasan el espejo,
eco de una voz que olvidó su garganta.
Soy lenguaz de la página en blanco,
y del ansia de d...
Hace 8 horas
2 comentarios:
Fantástico poema, Manuel. En pocos versos delíneas todo un mundo.
Un beso de meiga soñadora
Ana
Me alegra que te gusten estos versos, meiga.
Un beso
Manuel
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