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Hoy el fuego atraviesa la muerte con sus sombras heridas en mi llanto, olvidando que fue embrujo, en el que amaron mis pensamientos la imagen de los sueños y sus llamas infinitas en la noche de los tiempos.
Está dispuesto el humo y no hay palabras en la nieve de este olvido.
Ahora el fuego duerme en su oscura materia de ceniza, y se apaga más allá del silencio que lo extingue en su lecho vacío.
Manuel M. Barcia
Salmo del Cuerpo Amado
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Bendito sea el placer
de poseerte
y consagrar lo nuestro
como hostia de versos.
¿Qué redención imploro
si tu nombre en mi pensamiento
en...
Hace 2 horas
2 comentarios:
Un bellisimo poema Manuel con una carga emotiva desde la tristeza, dejas imágenes espectaculares, tus versos cada dia vuelan mas altos
Un abrazo
Stella
Gracias por dejar tus huellas en este fuego extinguido, Stella.
Un abrazo
Manuel
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