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Extiendes los vestigios
de Venus descendido con heridas
y me invitas a volar
en medio de tus alas silenciosas,
esperando ser sólo nuestra albura
y el enigma de un ángel imposible
en mí desorientado.
Manuel M. Barcia
Como un fruto prohibido
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Déjame ser agua
que busca tu sed en la noche,
húmeda senda de musgo y luna,
donde el eco se vuelve carne
y la carne, memoria.
Que tus bo...
Hace 18 horas
2 comentarios:
Precioso poema, Manuel.
Cada día tu escritura poética es más elevada.
Enhorabuena
Un beso
Ana
Es un honor recibir esas palabras de ti, Ana.
Un beso grande
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