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martes, 16 de junio de 2009

lunes, 15 de junio de 2009

EN TU CENTRO DIVINO DE ODALISCA

*
Se mueve tu cintura enloquecida
donde el tiempo no corre. Gira, vuela
el deseo de nuevo en tu silueta,

los vientos se despiertan invisibles
adentro de tu viente sin saberlo,
fluyendo en libertad signos de fuego.

Raíz de amor alzado,
tu mística creciente, ríos de piel
ciegamente anegados sin derecho a desbordar.

Y sólo sobrevive algún vestigio
de un aullido en la humedad,
cuando gime el silencio
en solemne crepúsculo de oración
que es himno en tu mezquita
bajo un techo de paz y rico en preces,

cuando danza tu cuerpo
con temblores insólitos del alma
y crece la pasión y sus furores
en tu centro divino de Odalisca.



Manuel M. Barcia

ESPOSADO AL ORÁCULO DEL MIEDO

*
He llamado a las puertas del misterio,
para invocar al grito del silencio
que mantiene cautiva entre sus sombras
la respuesta de todas las preguntas.

He labrado los tiempos de inconsciencia
con manos migratorias de lo eterno
que nunca modelaron realidades.

He sembrado raíces de mi orgullo
que al sol ensombrecía con la duda,
cuando eran delirios ignorados
aquello que miraba la esperanza.

He contemplado los cielos que lloran,
contándome al oído sus verdades,
hablándome de un dios allí perdido
que mezcla lo divino con lo humano,
y sueña lo evidente cada noche
con luces abatidas en penumbra.

Escéptico en la imagen del futuro
me acuesto en el crepúsculo que existe,
y admito mi vivencia interrogante
esposado al oráculo del miedo.



Manuel M. Barcia.

sábado, 13 de junio de 2009

SIN QUE YO SEPA POR QUÉ

*
Soñar es un fluido
de luz en las tinieblas,
en las rutas oscuras prisionera.

La sombra que conduce
al ser en el no ser de lo que somos,
mientras la noche escucha
cada grito sin voz de mi conciencia
sin que yo sepa por qué.



Manuel M. Barcia

viernes, 12 de junio de 2009

DELIRIOS DE HUMO

*
Busco en lo primitivo los símbolos
que reflejan los ritos de las almas salvajes
con ecos del trasmundo en que se apresan.

Desciendo hasta el pasado que no existe,
contemplo su altivez entre ruinas,
tan lejos de la gloria en que se pudre
el augurio del tiempo ya extinguido.

Destierro a su frontera sin cristales
al fulgor y su sombra,
para cerrar la noche en su memoria
y honrar tras el espejo a los recuerdos,
mientras duermen los sueños
en la patria furtiva de la nada.

Pero no hay más que rostros invisibles
que observan en sus males
los cultos legendarios del ruego a lo imposible.

Se cierne el laberinto en que me encuentro
de espaldas al futuro.
Quizá fuera su luz negrura,
o miedo,
y es humo este delirio que alimenta
la voz de unas palabras confundidas.



Manuel M. Barcia

LOS ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS

*
Se cierra
la frontera del sueño
y despierta el silencio.

Regreso yo también de su espesura
cuando la noche se ahoga,
y en su orilla respiro
abstractas sensaciones.



Manuel M. Barcia

jueves, 11 de junio de 2009

SIN PULSIÓN

*
Sin pulsión se cimenta la paz en los caídos,
en la huida sorda o el sueño sin retorno.

Dioses que alimentan la noche,

lo invisible del alma
y la certeza del exilio,
un triste corazón encarcelado
sepera su feliz desprendimiento.



Manuel M. Barcia

MIRO Y ESPERO

*
Antes de mí
no tengo celos

Pablo Neruda





Fue al principio frontera del pecado
la dicha estremecida en las cenizas
hasta llegar al fuego que no somos.

Sabemos de las huellas intangibles
por el paso del tiempo
que fluye en soledad al mediodía
y cruza la amplitud del ígneo espectro
que ya nunca es materia de los sueños.

Ahora miro y espero.
Y el humo es sólo humo
y nada le precede,

ahora el mundo está ciego,
piel y carne de la luz
en mi destino. Vago.

Y no despierta nunca,
es sólo un tatuaje
grabado con aliento del dios Eros,

cuando el miedo se mece
frente al lento fulgor de mis recuerdos.



Manuel M. Barcia.

miércoles, 10 de junio de 2009

PENSABA EN TI

*
Pensaba en ti, tal vez en ti conmigo,
para extraer la duda de la imagen
que aún queda en la memoria de nosotros.

Nada, ni una palabra, ni la verdad
con su lengua lastrada de silencio,
ni el rugido de la noche en el dolor,
impedirán los sueños de los días
que duermen al amparo de otro tiempo.

No haré sino pensarte como un grito
que amenaza explorar todas las sombras
de la luz que renuncia a su morada
por dejar que su canto se una al cielo.

Y no pacto en la música el reclamo
de un acorde que venga en nuestro auxilio
acallando los sones de las voces
que aún respiran amor en mi deseo.



Manuel M. Barcia

VESTIGIOS DE IMPOSIBLE

*
Extiendes los vestigios
de Venus descendido con heridas
y me invitas a volar
en medio de tus alas silenciosas,

esperando ser sólo nuestra albura
y el enigma de un ángel imposible
en mí desorientado.



Manuel M. Barcia

martes, 9 de junio de 2009


EN SÁBANAS DESIERTAS

*
En sábanas desiertas
me entregué ciegamente a mi destino
mientras la luz dormita en tu sombra

Sueños de ti me apartan de una vida
que siempre fue la tuya
buscando lo esperado que no llega

No sabemos quién manda en las razones
del tiempo que se aleja imperdurable

No son los territorios de la ausencia
quienes giran solsticios en las sombras
y el lugar que nos toca

En cada noche crece un vocerío
donde el sueño termina, desandando el camino
que escucha amaneceres de silencio

Y sin embargo,
aún puedo oír tu nombre
en otros despertares musicales
que grita interminable mi memoria.


Manuel M. Barcia

lunes, 8 de junio de 2009

domingo, 7 de junio de 2009

LA EDAD DE LO INVISIBLE

*
Eres agua y arcilla en las heridas
que duelen tras el paso de mis sueños
por el lecho sombrío del olvido.

No es un acto mesiánico crearte.
Sigues siendo teoría en la materia,
eso dictan las leyes ajenas al espacio
del tiempo que no somos,
que imagina y modela la luz en otra forma,
extendiendo a mi lado la memoria
heredada de aventuras que fueron.

Y ahora te recreo en lo intangible,
te acaricio despacio,
amasando tu carne entre miedo y cortejo,
para saber que existes
de las manos de un dios que te origina
y muere en el presente de tu sombra
proclamando la edad de lo invisible.


Manuel M. Barcia

sábado, 6 de junio de 2009

AL BORDE DE LA VIDA

*
Hay un niño vencido por el sueño,
condenado a ser hombre que contempla
un futuro de agónica sentencia.

Invoca a los dioses en silencio,
con los ojos cerrados,
inmóvil, con lágrimas derramadas
por cauces de dolor al desbordarse.

Nadie acude en su ayuda,
los gritos de la noche no se calman
y andan sueltos sin control.

Y busca todavía lo imposible,
a la sombra que es luz en su sustento,
para que huya,
para que nazca al fin sin darse cuenta,

tan sólo necesita
su vida en la mirada de otros seres.



Manuel M. Barcia



DESEO

*
Dubitando,
esta sombra que cae sobre nosotros
sin saber dónde echar raíces,
ese desplome de luz,
o tú patrocinando su centro inabarcable.


Manuel M. Barcia

viernes, 5 de junio de 2009

jueves, 4 de junio de 2009

LOS OJOS INVISIBLES DE DA VINCI

*
Los ojos invisibles de Da Vinci
miraron tras la umbría de la noche
las señales del código secreto
que existen más allá de los enigmas.

Los signos del misterio
duermen, sueñan, se esconden
en música callada,
melódicos instantes
de claves orquestales
en alas del silencio.


Manuel M. Barcia

lunes, 1 de junio de 2009

domingo, 31 de mayo de 2009

ACORDES INCOMPLETOS

*
Soy nota de un acorde incompleto
que viene a socorrernos
pulsando el corazón de tu silencio,
inmerso en nuestra orquesta que amanece.
Ya no tienes poder para ausentarte,
y guardas sin embargo en la frontera
los cantos que anteceden al milagro.
Una misma pasión nos instrumenta
mojados en la piel que compartimos,
rebosante de humedad
la sed en donde beben las entrañas.

Y de pronto surges tú,
la alegría inundada de deseo,
compartida, ansiosa, desbordada,
entonces manas agua enfebrecida,
tus hilos conductores me recorren,

y en el cauce de los dos, sólo espero,
que la lluvia sensorial sea tuya.




Manuel M. Barcia

sábado, 30 de mayo de 2009

EN LAS SOMBRAS ERRABUNDAS

*
En las sombras errabundas
el fuego iba quemando, lento, plácidamente,
con el ardiente desdén del deseo que abrasa,

las entrañas de la luz
hurtadas por la alquimia de los sueños
con llamas increadas.



Manuel M. Barcia

viernes, 29 de mayo de 2009

ENTRE LOS OTROS

*
Entre seres no siendo
y mi voz que dialoga transitoria,
se quiebran las esquinas del destino.

No fluyen los lugares
porque ando hacia adentro,
como brújula rota ya de norte cansada,
como un arredrotiempo de Unamuno.

Por lo demás requiebro los silencios.

El rumbo de la vida
me exige equilibrar las piruetas
que surgen y se abrazan repentinas
al ritmo de los vivos

para eludir al miedo, al del ánima ausente,
a la gente que pasa,
a los mismos de siempre que caminan conmigo
contemplando los sueños con los ojos abiertos.

Entre los otros,
con las luces mordidas por la espera,
se quiebran las esquinas de la muerte.

Y con los pies anclados en el suelo,
giro sobre mí mismo
la esencia que a otros sitios me conduce,

lo demás es efímero.



Manuel M. Barcia

jueves, 28 de mayo de 2009


LUCES INCIERTAS

*
Como sueños despiertos con los brazos atados, las mujeres objeto de deseo, degradan la rutina con fórmulas de anhelo, mientras gritos fingidos desembocan las fúnebres pasiones que mueren tras los ojos del sexo que da vida al éxtasis sepultando a la noche en su ceguera.


Él ardía en su vacío,
en fuego transparente del exilio
tal como había amado

Ella, fría soledad de la ausencia
que en paisajes desiertos dibuja la tristeza
más allá del silencio

Y de nuevo esa quietud con luz roja
detiene en el prostíbulo al infierno
que vuelve del abismo hasta su encuentro

mientras alguien desnuda
las pasiones vertidas sobre el fango.


Manuel M. Barcia

martes, 26 de mayo de 2009


ADORMECE EL PAISAJE

*
A Blanca Sandino, poeta.





Adormece el paisaje
mientras vuelan palabras en silencio
soñando lo vivido.
*
*
*
*
Manuel M. Barcia

lunes, 25 de mayo de 2009

NO QUIERO SER UN SUEÑO

*
Nunca es fácil saber dónde se ocultan los tiempos de quimera
si no burlan la sed los manantiales
que fueron mis oasis en tu sombra,
y luz, que añora sola los delirios
soñando la emoción que te anochece

Y aunque puedo sentir cuando palpitas
el silente rumor que nos invade
en la fuente inmaterial del incesante olvido

no quiero ser un sueño
ni tampoco silencio que reclama
gemidos y pulsión entre tus piernas

Porque ahora soy nómada del agua,
frontera de los límites que existen
en lluvias torrenciales y desiertos,

peregrino sediento que transita viajero
hacia el sur imposible que se pierde lejano,
contigo, mis caricias,

y algo de inocencia que aún asoma.



Manuel M. Barcia