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domingo, 14 de diciembre de 2014

Acaso escriba un sueño






Recuerdo aún los versos de Vinyoli
y mi perplejidad
en su llanto quebrado.

Parece igual la luz de aquel paisaje
que describías lento,
armónicas las flores
haciendo musical la primavera.

Un semestre después abro el cajón
que guarda sentimientos de nosotros
envueltos en papel,

son cartas sin abrir,

instantes de memoria
y palabras, por miedo, nunca dichas,
más tacto que temor,
el afán de albergar
tu nido entre luciérnagas,

acaso mi plan B
para encontrarte
piadosa y entregada,

semillero de amor
y esa pizca dulce
que sabes añadir
si el fogón es demanda de recetas,

tú ya sin delantal
y yo con apetito de la noche.


---


Algo atrapa la luz de mi alegría,
tú sabes que la sombra sólo es
mi lado más oscuro.

No me siento capaz de sonreír,
como si fuera otoño lo acechante
de alguna maldición,
esa libre atadura del espacio
que no te sabe cerca,
tan trémula la voz de las palabras
y el aire que respiro.

Quienes antes amaron
sin ser tu corazón
ignoran la cautela con que laten
los tiempos de orfandad,
las crónicas silentes de tus ojos
después de haber soñado
esplendores de azul en la memoria.

Ya sé que las metáforas no pueden contener
paisajes habitables,
imposible escuchar el rumor de tus pasos
sembrando mojaduras,

con ganas de llorar la sed hacia un destino inexplicable.

Si yo tuviese un dios
suplicaría
un cielo junto a ti
y una lengua de sal
lamiendo tu lindeza,

pero mientras, ateo,
te seguiré amando.


--


Hoy quiero desnudar las confesiones
que me hacen en ti
fragmento irrenunciable
y permanencia.

Tú eres mi tesón,
lo artífice de ser
sentido circular,
horizonte de luz que tan cerca presiento
en dos almas iguales,
tan gemelas.

Hoy quiero agradecer
a tus maitines
la primera oración
que nos supo liturgia de los días
vividos en quietud,
como si fuera un rezo apetecido
el silente soñar
de antiguos despertares
y acaso la presencia del espíritu
que habita entre los pájaros
los deseo que vuelan
instantes de feliz amanecida,

ese tiempo orquestal
que bailan los amantes
emboscados de sol,
su sombra en cancioneros de la ausencia.

Hoy quiero ser la elipse de tu plano,
la expresión del amor
con letras muy sencillas,

o tal vez biología de algún verso
que nos haga latir,

sentirnos corazón en el poema.



mmb