viernes, 25 de marzo de 2011
ANÓNIMO Y SIN MÍ
Mi pensamiento duerme
y mis sueños también...
No hay pulso en mi razón,
tampoco fantasía...
No habrá quien ponga nombre a este poema.
O acaso él existe;
como el Fénix que muere
y en lágrimas de fuego resucita,
anónimo y sin mí,
volátil, invisible,
alas incandescentes y ceniza,
un imperio de sol
y renaciente.
Manuel M. Barcia
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4 comentarios:
Encomiable y emotivo. Así vuelva el Japón a renacer.
Un abrazo.
'RENACIMIENTO'.
DESDE la razón podremos conocer causaS geofísicas pero en el plano humano NO.
El alma es devastada,Manuel.
Me interesa subrayar el abordaje que tú haces,MANUEL,sin estereotipos.
Emociona...
Un abrazo:
Elsa.
(Estuve en Chile durante el terremoto y tsunami de 8°8 el 27/F/
y el bLog fue mi única comunicación con el mundo durante muchos días...)
Así sea, Perfecto.
Hoy Japón es el epicentro del dolor para todos los pueblos de la tierra.
Confiemos en Gaia, en su bondad y su sapiencia. Ella remedará las heridas causadas poe el hombre en el planeta.
Un abrazo
Manuel
Una experiencia inolvidable, Elsa.
A veces es preciso que vibremos en la física real para tomar conciencia de la energía que nos une a nuestra madre tierra.
Aunque su fuerza devaste...
Un beso
Manuel
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