martes, 8 de marzo de 2011
EGOLATRÍA
Lo mucho que te amé
carece de cualquier significado,
si tengo que aprender a ignorarte
cuando eres finita y desamor
en la imagen de ti que aún venero.
Ahora soy plegaria de un espectro,
un alma en extravío sin historia,
un adiós consentido,
lenguaje asexuado de un fonema.
La duda inalcanzable y sin final
que siempre se despide
abrochando el único botón
de su egolatría,
ojal en la codicia del deseo.
Manuel M. Barcia
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario