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Como la hiedra
que trepa y se retuerce
buscando su confin.
Así, como la hiedra
el vientre ramifica la emoción,
inútiles las anclas de la luz en tus ojos cerrados;
Porque lates conmigo
el pulso que custodia las galaxias,
su inminente exterminio,
la sangre de la sed en los desiertos.
Manuel M. Barcia
desordenémonos
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ahora el fuego se desboca lento
se nos revientan los pespuntes calma
mientras las chispas nos aúllan puntos
que nos desfilan en la piel sin plumas
ahora s...
Hace 22 minutos
2 comentarios:
Encuentro una ciencia en tu poesía la matemática y una de sus ramas, la geometría. Imagino la forma de la hiedra en su búsqueda en el tiempo siguiendo siempre un contorno. Remata tu poema con un vaticinio desesperanzador aunque en compañía, que es a pesar de todo sed... y esperanza.
Querida Leticia, son múltiples las raíces filosóficas que conforman los argumentos racionales del amor por la sabiduría.
Pero me gusta esta tu visión tan cabalística del Árbol de la Vida, que no es, sin embargo, religión de la hiedra, sólo sangre en su sed...
Gracias por tu detenida lectura.
Un beso
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