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sábado, 27 de septiembre de 2014

A la medida justa






a Vicente Vives, poeta, soñador, inexcusable amigo.



La vida cumple vida en tus relojes
mientras sueñas palabras a punto de abastar
incendios de belleza.

¿Merecerá la noche tu extensión en las horas,
un ciclo de difuntos sin morir,
lo amatorio del sol
en páginas suicidas?

El tiempo del poeta es incontable,
transcurre poco a poco,
cabría en segunderos de memoria
cercados por cristal,

sin embargo,
no cesa,

gira lo interrogante
una vez y otra vez,
centuplica los años,
transforma los presentes en leyenda,
lo astral de Nueva York
en playas de levante
y un último deseo.

¿Acaso no lo veis?
Él parodia la luz
sintiéndose natal perenne-mente...



mmb