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Espirales de brisa florecen un perfil interminable.
Aullidos de la noche resucitan
lloviznas de pasión.
Impaciente la lágrima en la espera.
Escucho el rumor de las crestas salvajes,
el roce de la espuma
frente a mí,
como si fuera el mar,
como si fueras.
Manuel M. Barcia
El auto, tú y agosto
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A la velocidad de mil kilómetros surca el deseo los paisajes
que soñamos, calla agosto mientras el sol guía al caparazón
gris donde medio desnudos con...
Hace 10 horas
1 comentario:
Guapísimo, como diría mi hijo. Lleno de nostalgia..como el mar.
Saludos
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