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Madejo de caricias nuestro hilván,
sutil y lentamente tus costuras,
hilando cada instante con fervor,
- como teje la espera -
como un tiempo de luz enhebraría
los ojales cerrados
prendidos de alfileres.
Manuel M. Barcia
El auto, tú y agosto
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A la velocidad de mil kilómetros surca el deseo los paisajes
que soñamos, calla agosto mientras el sol guía al caparazón
gris donde medio desnudos con...
Hace 10 horas
4 comentarios:
Este poema, supera incluso, al de La Edad de las Flores... que ya es.
Concha dixit.
The mar always exaggerates, but thank you for you warm waves, pep.
Embrace
La urdimbre de un vínculo silencioso y precario.
Es la espera necesaria porque nuestra pasión impostergable es la poesía.
Bss.
... y su manto de luz siempre llega, incluso en los monásticos silencios.
Gracias por tu apasionado sentir, Elsa.
Un beso
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