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miércoles, 25 de noviembre de 2009


2 comentarios:

Marian Raméntol dijo...

Esos paisajes donde el yo poético se funde en el anonimato, en la ligereza de la noche o en su espesura, son tan universales que dan casi miedo...

Precioso el poema, Manuel.

Un abrazo
Marian

Unknown dijo...

A veces nuestro yo cautivo, reposa en el instinto de los sueños, Marian.

Gracias por tus cálidas palabras.

Un beso,
Manuel