Relato XXIII - El amor de un verso nacido en los ojos
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Aquella hora muerta del internado no era una hora cualquiera. Era el
intervalo entre el mediodía y las dos de la tarde, ese paréntesis en que el...
Hace 11 horas

2 comentarios:
!Hola,manuel!
Baila la pluma la danza de las letras mientras el cielo se maravilla de la perfeccion de sus movimientos.
Que bello poema e imagen.Muchos besos,poeta.Buen finde
Lady-celeste
Siempre poesía tú, Lady. Gracias por tu cercanía.
Un beso.
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