Con la nube apretujando la locura
-
Me crié en una nube
Que apretujaba el alma
Y el silencio
Sonrojaba la ternura
Que nunca llegó
Que jamás sentí
Ni siquiera en la almoh...
Hace 2 horas
4 comentarios:
Este soneto se adentra en la piel y la estremece. Infiel o no el cascabel que cuelgan los amantes de su cuello, nos deja su marca incandescente. Saludos.
Cómo podría hacerlo
si tus dedos resbalan en el aire
desde que las distancias son sinónimo
de apatías y el sol
confunde amaneceres con finales
para negar lujurias en la noche
y los hechizos diurnos.
Estamos condenados
a la tibieza
a ser solo partículas dispersas
de una pieza imposible.
Qué lindo eso que dices, M. José, poesía a ras de piel que cala dentro.
Un beso.
Tu embrujo emana siempre, Sil, nuclear el calor, sin átomos dispersos...
Gracias por tus versos.
Un beso.
Publicar un comentario