Seguidores

miércoles, 22 de abril de 2015

Contigo en lo feraz








anida todavía en la espesura
el germen de tu voz

(Mercedes Carrión)




lo fértil de tu voz
escribir en el agua

desnuda en lo esencial
acaricias la sed
expresando la noche
con soles del invierno

con espejos de luna
que delatan amor

miradas transparentes
en el lento fluir
de un derrame largo

como un beso de luz
en hondas espesuras
del silencio

--

entregas precedentes del pasado
y una saga sin fin
que tuvo en el origen de la historia
capítulos de unión
sabiéndose del todo inseparables

yo nunca conocí
el verdor de tu reino

la música del alma ni la paz
con la que un corazón late pasiones
que pretenden vivir sin que sea la vida
estanque seco
y sed

-tan solo tu poema llega a mí
con el color azul de lo posible-

como lluvia de almendros

como lo nuclear
que enciende las estrellas
y es preludio de sol
entre los ventanales de la noche...

--

en la fertilidad
si tú eres sequía
yo quiero ser pluviómetro a cántaros
y saliva en tu aliento
y seductor
como si fuera luz sobre la nieve

ya sé que a tu país no pertenezco
es vago el horizonte que me acerca
a la extensión de ti
al perdurable ardor de los graneros
que han de amamantar las noches y los días
para luego llover
las nubes del sustento

ser fruto en tu cosecha
es margen del espacio que puedo conquistar
en la patria que amo

sus azules y verdes
también tu compañía...

--

acaso la glicinia
quiera ser transmisor de nuestras soledades
cuando el tiempo es recurso
y amparo en las estériles demoras
que convierten la luz
en sed de vocaciones

quizás también nosotros queramos ser perdón
de un rezo a la deriva

un cauce que nos sepa padrenuestro
sin señales en cruz

como si fuera Dios allí simiente
de tan bello jardín
o la oportunidad de tan juntos sabernos
lo fértil del amor

el jugo de las nubes que nos llora
cuando somos el vientre de un poema

--

a veces te presiento en el paisaje
como si fueras luz
como si amaneciésemos los dos
desviaciones del sueño

quién sabe qué canción
cuál patria era su cuna

a veces solo soy la voluntad
de un tierno florecer en el jardín
que nunca es inhóspito a la noche

tampoco desnudez
cuando fluyen las sombras
entre la arqueología del silencio

no es perdón lo que pide
el ángel que revuela sobre ti
tersura y anunciaciones

es viento su reclamo
es música y fervor
es sentir en tu piel
nuestra oración al alba

lo fértil de los versos que se abren
mientras el bosque escucha
y al fin puede orientar
el sesgo de lo amado.




mmb






4 comentarios:

Elsa dijo...

Con el azul de las glicinas se precipitan las Líridas para decretar la belleza y fertilidad de tu escritura, durante la noche...

#Beso

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por llover los meteoros mientras trepa la noche por fértiles glicinias...

Un beso.

Jonh Madison. dijo...

Sinceramente Manuel, lo tuyo con la poesía es un verdadero embrujo de fuego. Para quedarse a vivir en estos versos y en esta casa que destilan lirismo por los cuatro puntos cardinales. Virgen del cobre, belleza de versos que tanto llenan mi avida búsqueda de lector insaciable.
Me he permitido la.confianza de tutearle debido a la cercanía que me han transmitido sus versos.
Lo siento. Perdoneme poeta.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Estás en tu casa, Jonh. Si vas a ser lector, te ruego que te sientas cómodo y me trates de igual, como si respeto de ti mismo fueras...

Gracias por venir.

Un abrazo.