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Lo que tu vientre entraña lo he vivido:
el cuerpo es comunión de afectos interiores
cuando abisma la luz.
Y luego es como un viento errabundo
que traspasa y conmueve,
impone la certeza del tiempo que se fuga
con las emigraciones.
Y quedan juventudes de silencio,
sonámbulos espejos de memoria,
secreto y soledad.
(A ti, que me llenas toda el alma de tristeza por mucho que te ame)
Manuel M. Barcia
Ciudad
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Ahora sé que en la ciudad fugitiva hay olas
que arrastran un mar de recuerdos, ciudad
sin norte que se eleva por las raíces del aire,
con alas de cen...
Hace 3 horas
4 comentarios:
Pero queda ese sabor agridulce en la boca por lo vivido.
Mejor esa experiencia que llena el pensamiento y un amor que no muere.
No.
Mavi
Gracias por recorrer estos secretos, Mavi.
Un abrazo
Qué bien escribes...
Siempre te leo con admiración y silencio.
Un beso
Ana
Que lo digas tú no turba la estación de soledad donde cobijo mi ancestral timidez, al contrario, la honra, me hace sentir que escribo poesía y que emociona.
Gracias por esa sensación de bienestar que me dispensas, meiga.
Un beso
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