---
Reclamo de su herencia,
ese sagrado instinto de las madres,
el parto de la vida
venidera del tiempo entre las aguas,
las fauces del aliento.
Manuel M. Barcia
Fueron tantas las palabras
-
Fueron tantas las palabras
que el cristal donde te nombraba
se hizo añicos en un silencio.
Y al reanudar el hilo,
mis ojos se llenaron de niebla...
Hace 21 horas
2 comentarios:
Habiendo tanto esplendor en el universo Manuel, aún así...
Para reflexinar amigo, bello,da en el centro del corazón.
Me alegra tu sentir de mujer en estos versos, Leticia.
Un abrazo grande.
Publicar un comentario