Relato XXIII - El amor de un verso nacido en los ojos
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Aquella hora muerta del internado no era una hora cualquiera. Era el
intervalo entre el mediodía y las dos de la tarde, ese paréntesis en que el...
Hace 11 horas
2 comentarios:
Un gran poema de sutil erotismo. Un saludo
Gracias por tu compañía, María José.
Un abrazo.
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