Seguidores

miércoles, 8 de octubre de 2014

Mi etnia es la llamada de un presagio






Se intuyen los desórdenes,
presencias verosímiles del caos
emergiendo la sombras sin cautela,
para ser implosión
sobre los abrumados que necesitan aire.

Ya nada es realidad,
¿cómo puedo saber dónde nacen las cosas,
si gira el universo
en torno a los azares?

Algún destino habrá
para los desahuciados,
los que andan las calles lastrados de dolor
sin más luz que la noche
preñando de locura su tristeza.

¿Acaso Dios ha muerto?
Yo juro estar cansado de viajar
por los cruces sin guía,
ser voto de una ley
y de las urnas,

de vivir sometido.



mmb





4 comentarios:

Leticia dijo...

Sometido... horrible, la vida es injusta, millares de seres humanos han vivido y viven en la ignominia de ser sometidos. Tú poeta ¡no puedes decir eso! lo único a lo que estas sometido es a vivir escribiendo.
Te abrazo.

Loli Salvador dijo...

Desarraigados, tristes, sin faro que oriente y sin saber cómo gobernar su vida. Hay tantos pecados en nuestro tiempo...
Mañana vas a escribir de nuevos horizontes, de lucha y superación.
Saludos.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Ahí estamos, Leticia, surcando letra a letra...

Un beso.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por tus ánimos, Loli, por morir en el intento que no quede.

Un abrazo.