*
Nada está escrito en el manual del corazón
ni en su tesis biológica,
ni que se trate de un órgano salvaje
sin más ley en su obediencia
que la razón de un ente solitario.
Pensaba que ese músculo del tiempo
tañía en sus latidos
susurros abrazados al silencio.
Creía en los adentros de mis sueños
que la sangre que recorre sus venas
arrastra en su sonido los deseos secretos
sin saber si es torrente o melodía.
Me ayudan a crecer los desengaños,
aunque mis vísceras no puedan distinguir
las reglas del amor con transparencia.
Y cuando alegre y ocioso despierto,
la vida es sólo un pacto entre nosotros
que se inunda de ríos de existencia
con voz propia en su latir.
Manuel M. Barcia
Amigas hasta la muerte
-
Allí están, como todos los días,
a media mañana
ocupando su sitio
junto a la cristalera
del bar de la esquina.
Hoy son diez- ayer once-
van mu...
Hace 2 horas
1 comentario:
Es melodia
Publicar un comentario