*
Ante tal escultórica figura
con cabeza de monstruo
alas de ave y pechos de mujer
oigo el pasado rodar en el misterio
que coexiste en el viento
murmura
lo que el tiempo silencia
en aquella enigmática sonrisa
Y días invisibles me recorren
en vértigo alocado
a través de mi alma
Formula la pregunta en su mirada
y aún
no existe, le acompaña
¿Pensabas que las sombras destinadas
obedecen al azar
sin respuesta a la luz de su acertijo?...
La sabiduría
en su ciega indolencia
se adhiere a la estela de los sueños
sonríe inabarcable
como un enigma en su boca sin dientes.
Manuel M. Barcia
Amigas hasta la muerte
-
Allí están, como todos los días,
a media mañana
ocupando su sitio
junto a la cristalera
del bar de la esquina.
Hoy son diez- ayer once-
van mu...
Hace 2 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario