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Cautiva de la luz
y Venus rebosante,
crepúsculo febril.
Y no hay sombras de ti que puedan traicionarme,
la noche languidece
con reflejos del sol en las pupilas,
mi cristal y tu escarcha.
Manuel M. Barcia
En la perversa complicidad de lo nuestro
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Deseo tu centro de humedad y fuego,
río que abre su cauce cuando te entrego.
Quiero beberte el pulso, la fruta viva,
y que tu mar se romp...
Hace 5 horas
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