---
No existe libertad
ni eslabón que desate la cadena
si el esclavo no grita,
reclama el porvenir como un deber,
es dueño de su vida.
Sólo es libre aquello que vincula
al arbitrio de sí,
ética-mente
y noble sin excusa.
El sol
cae como nublado sobre lo que me indigna,
mi pulso es pesadumbre,
los sueños no son sueños cuando acaban,
y entonces resucita el pensamiento,
hay nudos enraizados de memoria,
firmes, indestructibles,
sin nadie a quien atar
y muy atados.
Manuel M. Barcia
Ciudad
-
Ahora sé que en la ciudad fugitiva hay olas
que arrastran un mar de recuerdos, ciudad
sin norte que se eleva por las raíces del aire,
con alas de cen...
Hace 5 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario