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sábado, 29 de noviembre de 2014

A ras de la ceguera






Somos lente convexa que rehúye
ese inútil mirar del porvenir
a las derivaciones de lo incierto.

Somos la sinrazón de una frontera
que divide la luz en tránsitos de sol
aceptando la sombra del que pasa,
apenas portador de cercanías
con algo de inquietud
si hay niebla en los cristales.

Somos la consecuencia
del acto de votar
por miedo a equivocarnos,

un instante de culpa,
acaso expiación
de algún pecado.

Somos la democracia de un poder
que ignora quienes somos,

el eco de un después que vuelve del silencio
riendo su destino a carcajadas,

si es que pueden reír las almas de los pobres
tamaña humillación de la pobreza
al ver la desnudez de los más ricos
con putas al descalzo.



mmb





2 comentarios:

Marina-Emer dijo...

Estos hermosos pero tristes versos me recuerdan que con amor pede llegar la luz a nuestros cerrados ojos.
saludos

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por leer,Marina.