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domingo, 16 de noviembre de 2014

La lluvia en llamas






Resultas el cociente de nuestra división
si te pienso dragona,
lengua del subespacio vectorial
que me lame con fuego
y asoma el corazón a lo que vuela
las aguas de noviembre,

porque yo soy el yang
si las sombras se acuestan en abril
latiéndome más vivo,
indigno de querer que seas primavera
a lomos de mi piel,
promesa de un ardor sin esperanza.

En esta maldición,
tú eres mi condena,
una lluvia invisible
que me riega de mar,

la nube de mi sed,

el enamoramiento
sabiéndote
princesa.




mmb



2 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Precioso, enhorabuena, Manuel.
Feliz domingo.


Bs.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Me alegra que te guste, Amapola.
Gracias por venir.