---
Era un lugar vacante en mi universo
luciendo esa techumbre que fascina
cuando alcanza su cénit
la cúpula estrellada del silencio.
Y allí brillabas sola en plenitud,
ya casi amaneciendo,
rumor de los sentidos todavía,
como un grito silente
que juega con la voz antes del canto.
Manuel M. Barcia
Fueron tantas las palabras
-
Fueron tantas las palabras
que el cristal donde te nombraba
se hizo añicos en un silencio.
Y al reanudar el hilo,
mis ojos se llenaron de niebla...
Hace 22 horas
2 comentarios:
Preciso ¡Qué bárbaro Manuel! una oda a nuestro origen y al éter en tu exquisita poesía.
También se puede ser mirada del origen en el ojo del cosmos, sí.
Gracias por mostrarme tu visión de la luz en renuevos de cielo, Leticia.
Un beso
Publicar un comentario