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domingo, 26 de septiembre de 2010

HABÍA UN CUARTO ESPEJO...



Había un cuarto espejo
encendiendo la sed de vanidades,
donde un prisma de luz
refleja sólo sombras de la nada

y suicidios de lluvia en el fuego
de una estrella fugaz

... acaso fuera el vientre de una diosa.



Manuel M. Barcia

2 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

He encontrado el cuarto espejo, por fin.

Un poema muy bello, para reflexionar.

Un beso
Ana

Manuel Martínez Barcia dijo...

Era fácil, pariste tres espejos de luz...

Gracias por venir.

Un beso
Manuel