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viernes, 12 de junio de 2015

Los juegos prohibidos







Si trajera el azar los días azulados
donde yo te perdí contra la noche,
si fuésemos de nuevo la ruleta
que gira el desamor de los culpables
luchando a contrapiel los remolinos
del final que nos hace apartadero.

Si no quedasen restos de nuestra arqueología
en huellas del después
ni fósiles que fueron contratiempo
con nadie en su interior,

si quieren los desórdenes quietud
y en mi alma su estado,

yo solo puedo ser manutención
del lugar inasible
que nos hizo aventura de un destierro,

a ti niña traviesa,
prohibida la mujer lejos de mí.




mmb





2 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Bello poema, Manuel.
Bs.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Me alegra que te guste, Amapola.
Un beso.