---
Declinas el placer, interrogante,
mientras el verso a ciegas se encamina.
Los renglones de ti
y páginas de sombra y soledad,
el libro del amor inexistente.
Qué lejos esta luz que nos contempla.
Qué presente la noche,
las antiguas palabras, los sueños transitorios,
el final del poema.
Manuel M. Barcia
Tengo el cosquilleo imaginario en las manos
-
Tengo el cosquilleo imaginario
en las manos,
manera elocuente
de escribir los te amo
y los te quiero
sin puntos ni comas,
solo con el ing...
Hace 45 minutos
5 comentarios:
Pero siempre hay una luz,..aunque sea al final del poema.
Hermoso y melancólico.
Un abrazo.
Qué hermoso y equilibrado poema. Un verdadero regalo.
Salud
Me gusta.Mavi
Extraordinario, Manuel.
Un beso
Ana
Gracias, Perfecto, Julio, Mavi y Ana por vuestros solidarios comentarios.
Un abrazo
Publicar un comentario